Slow West: El bueno, el feo y Fassbender

El género del western se ha desvirtualizado tanto de su forma de ser que en los últimos años sus reglas se ven reflejadas en obras que poco tienen que ver con el western. Lejos de los hombres, Kill Bill o, incluso si nos ponemos a analizarla bien, Autómata es un western encubierto de ciencia ficción. Por ello ya apenas vemos películas ambientadas en el antiguo oeste. Django Desencadenado es uno de los últimos ejemplos, y ya falta poco para ver The Hatefull Eight. Slow West llega a revindicar un poco este género y a la vez a modernizarlo, y lo consigue, pero quizás la falta de ambición de la historia o que nunca llegamos a empatizar con los personajes hace que Slow West pierda brillo. Suerte de Michael Fassbender (X-Men: Días del futuro pasado) que sube la calidad, el resto es pasable, pero olvidable.

Michael Fassbender en Slow West

Michael Fassbender en Slow West

Lo que no me queda claro en muchas ocasiones es si John Maclean homenajea a este género o si lo parodia en alguno de sus momentos. Tiene elementos que me entusiasman, como el momento en la tienda en mitad del desierto. Pero otros me echan para atrás, la aparición de indios o el clímax final no me convencen del todo. Es así que genera mi duda. Slow West se mueve constantemente entre la inspiración de su director y del homenaje que hace a alguno de sus directores favoritos, como pueden ser Wes Anderson (El gran hotel Budapest) (esos tiros de cámara del director) o Quentin Tarantino (Django Desencadenado), el tiroteo dentro de la tienda es un claro ejemplo de ello. Pero también queda claro que el propio director quiere dar su grano de arena a este género tan olvidado.

Y eso lo consigue gracias a un guión que en su concepción parece sólido, pero que como he dicho antes, genera dudas sobre lo que quiere conseguir. El guion en muchas ocasiones juega con nosotros al generar la duda en cuanto hacía donde se dirige nuestro protagonista, pues es hasta bien entrada la trama que no descubres el pastel de lo que ocurre. Es entonces cuando la cinta coge velocidad de crucero y todo lo que vemos ocurre a una velocidad pasmosa. Y de pascuas a ramos llegamos a nuestro destino. En muchas ocasiones, el western también se caracterizaba por el viaje emocional de nuestros personajes, aquí hay poco viaje emocional. Nuestro protagonistas quiere las cosas y las quiere rápido. Y eso perjudica a la cinta, no hay un aliciente más, sabemos que nuestro chico llegará donde quiere.

Ben Mendelsohn en Slow West

Ben Mendelsohn en Slow West

Y este protagonista es Kodi Smit-Mcphee (El amanecer del planeta de los simios), que se enamora perdidamente de la televisiva Caren Pistorius, realizando una especie de Romeo en busca de su Julieta. Michael Fassbender consigue con su presencia que la cinta no decaiga, quizás no sea la mejor interpretación de su carrera pero siempre está bien. Pero para mi, todos los flashes caen del lado de Ben Mendelsohn (Lost River). Su villano es de primera, está loco, es esquizofrénico y no deja tranquilo a nadie. Sus apariciones auguran siempre algo malo. Chapó. Slow West en una cinta pasable, no destacará como una reinvención del género, pero entretiene. John Maclean realiza su primera película aprobando, esperemos a ver que nos regala en la siguiente.

Lo mejor: Ben Mandelsohn y Michael Fassbender.

Lo peor: Que en muchas ocasiones no sabes si es homenaje o parodia.

Puntuación: 5/10

Ficha artística y técnica

Reino Unido y Nueva Zelanda. Dirección y guion: John Maclean. Interpretes: Michael Fassbender (Silas Selleck), Kodi Smit-McPhee (Jay Cavendish), Ben Mendelsohn (Payne), Caren Pistorius (Rose Ross), Edwin Wright (Victor the Hawk), Rory McCann (John Ross). Producción: Iain Canning, Rachel Gardner, Conor McCaughan y Emile Sherman. Música: Jed Kurzel. Fotografía: Robbie Ryan. Montaje: Roland Gallois y Jon Gregory. Diseño de producción: Kim Sinclair. Vestuario: Kirsty Cameron.

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