The disaster artist: Descubriendo a Tommy Wiseau

Hay películas que cuando son anunciadas sabes que van a tener algo especial. No sabes muy bien que será, pero en tus sensaciones hay algo que te dice “esto va a ser bueno”. Cuando se anunció The disaster artist y se vio quienes estaban involucrados, mis sensaciones fueron de “esto va a ser magia”. Lo que no esperaba por nada del mundo es que James Franco (Alien Covenant) consiguiera dotar a The disaster artist de una magia única, de un amor al séptimo arte y realizar un tributo como nunca se había visto a una cinta y aun realizador. Y ese tributo es a The room, la considerada mejor peor película de la historia. The disaster artist no se entendería sin The room, y no saldrías de ver la cinta de James Franco con las ganas locas de averiguar más sobre The room. Además, James Franco realiza algo que era muy difícil: No caer en la burla más gratuita, es más, su cinta es admiración constante por el artista al que está retratando. The disaster artist es un milagro, una joya y una de las grandes películas del año que ya estamos a punto de dejar atrás.

James Franco en The disaster artist

James Franco en The disaster artist

The disaster artist no es más que una cinta que quiere hacer hincapié en cumplir los sueños. Incluso en los más alocados. Pero en definitiva cumplirlos. Tommy Wiseau es mal director, peor guionista y lamentable actor, pero a él todo le daba igual, su sueño era realizar un largometraje, que se estrenara en una sala de cine y que el público viera su obra. The disaster artist es no rendirse nunca y seguir buscando la manera de hacerlo. También es una historia de soledad, del miedo a estar solo. Wiseau quería estar solo, pero cuando descubre la compañía no quiere perderla. Y es no mirar de recelo a esos locos apasionados de algo, aquellos que al final triunfaran por encima de quienes en la vida no arriesgan. James Franco no se limita a contar como fue el rodaje de The room, quiere que pensemos, que recapacitemos y que veamos las cosas. Que por muy duro que fuera el objetivo, con empeño y sacrificio se consiguen las cosas. Y esta lección no sólo vale para el cine, también para el resto de cosas de la vida.

Y también lo que es una lección es la risa. Y The disaster artist sabe muy bien como hacer reír. La cinta, en sus primeros minutos es una presentación de personajes, pero cuando alcanza la zona del rodaje de The room se convierte en una comedia desternillante. Cada secuencia, cada plano que vemos es una carcajada. James Franco se desenvuelve como nunca en este tipo de comedia, y lo mejor de todo es que no hace ninguna burla al personaje, el humor de la cinta viene dado por las circunstancias, nunca ridiculiza a Wiseau ni a la película. Y eso es algo que también favorece, te ríes a carcajada suelta de situaciones tan inverosímiles que no creerás que son reales, pero que lo fueron. Y es que el guion es muy inteligente al darte estas dosis de humor y de drama, pero es un guion tan bien hilado y elaborado que cautiva. Además, James Franco hacía mucho tiempo que no estaba tan bien en una película y su recreación de Wiseau es tan buena que asusta, en muchos momentos piensas que actúa el auténtico Wiseau y no James Franco. Y, por si fuera poco, el director se ha juntado de su “séquito”: Dave Franco (Nerve), Seth Rogen (Malditos vecinos 2), Josh Hutcherson (Escobar: Paraíso perdido), Zac Efron (Los vigilantes de la playa) y por no hablar de los cameos:  Judd Apatow, Melanie Griffith o Sharon Stone.

Dave Franco y James Franco en The disaster artist

Dave Franco y James Franco en The disaster artist

The disaster artist es la comedia del año. De eso no hay duda. Pero no solo es comedia, también incluye en sus poco menos de dos horas mensajes realmente valiosos, una ternura única y un amor al cine de los que hacía mucho tiempo que no se veían en una sala de cine. James Franco ha conseguido una cinta muy especial, maravillosa y que merece ser vista. Es una de las mejores películas del año. Posiblemente después de su estreno muchos hablemos con frases como: “Oh, hi Mark”, “You’re tearing me apart!” o “What a stoty Mark

Lo mejor: Cada secuencia es única y el amor que desprende por la cinta original.

Lo peor: Que llegue al final ¡Quieres saber más sobre Tommy Wiseau!

Puntuación: 9/10

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