Jason Bourne: La venganza de David Webb

A pesar de las negativas del director Paul Greengrass (Capitán Phillips) y el actor Matt Damon (Marte) a volver a la saga Bourne, 9 años después de El ultimátum de Bourne (4 años después del spin off titulado El legado de Bourne), ahora nos llega la reclamada secuela directa de aquella. Reclamada porque al parece director y protagonista han cedido ha realizar esta secuela porque los fans de la saga lo han demandado. Así pues Jason Bourne es un entretenimiento de primer orden pero con cierto tufillo a “eso ya lo hemos visto”. Y es que la cinta funciona como un tiro, pero no nos presenta nada nuevo, aunque parezca que sí.

Alicia Vikander y Matt Damon en Jason Bourne

Alicia Vikander y Matt Damon en Jason Bourne

La saga Bourne se basa en las novelas de Robert Ludlum, al menos las tres primeras cinta, pues el spin off fue un guion original de los responsables de aquellas. Ahora el director y el montador de Jason Bourne, también firman el guion ¿original? de esta, que no se basa en ninguna aventura literaria. Sin desvelar mucho de la trama, apuntaremos que Bourne regresa para ayudar a una amiga que le descubre que aun no lo sabe todo acerca de su pasado. Nuevas revelaciones harán que Bourne busque respuestas y se encuentre con un entramado heredero de lo ocurrido con Edward Snowden o la privacidad que ofrece a sus usuarios la compañía Apple. El guion funciona, entretiene e incluso tiene un puntito critico con la actualidad que vivimos, pero no tiene nada de original. Es casi un calco de la historia que se contaba en la segunda y tercera entrega pero con un giro al final para dejar la puerta abierta a futuras entregas.

Nos guste o no Greengrass ha cambiado la manera ver el cine de acción. Su cámara en constante movimiento, perfectamente conjugada con el montaje de Christopher Rouse (The Italian Job), consiguen una vez más atraparnos a la butaca durante las casi 2 horas que dura Jason Bourne. La película es una autentica joya visual, pero por encima de todo hay que destacar la secuencia integra de Grecia (rodada en las Islas Canarias) y la final en Las Vegas, tanto el momento en la convención como la persecución por las calles de la ciudad del pecado. Todo ello es ESPECTACULAR, pero si, ya lo hemos visto antes en anteriores entregas (lo de la moto en El ultimátum de Bourne, la persecución final en El mito de Bourne…).

Tommy Lee Jones y Matt Damon en Jason Bourne

Tommy Lee Jones y Matt Damon en Jason Bourne

Matt Damon es Bourne y por más que en décadas posteriores nos lo sustituyan por otro actor más joven, él será único y genuino. El actor nacido en Boston es, incluso con algunas canas, la representación de héroe moderno. Solo él es capaz de repartir estopa al mismo tiempo que analiza la situación para encontrar una salida. La incorporación de Alicia Vikander (La chica danesa) al equipo es todo un acierto, su dualidad la convierten en uno de las grandes bazas de Jason Bourne. Tommy Lee Jones (Malavita) esta flojo en esta. Quizá sea la edad, quizá sea que su personaje esta muy visto en esta saga, pero el actor tejano no deja la huella deseada en esta entrega como villano de despacho. Corre mejor suerte Vincent Cassel (Una semana en Córcega), quien nos brinda una némesis de Bourne bastante inquietante.

En resumen, Jason Bourne es lo que ha reclamado el publico. Una nueva entrega cortada por el patrón de las anteriores que no sorprende mucho, pero donde todo funciona como un mecanismo de relojería. Finalmente resulta un producto muy efectivo y entretenido. Y por supuesto, la saga no cierra la puerta y promete más secuelas y spin offs.

Lo mejor: El ritmo impecable, la dirección de Greengrass y el montaje de Rouse.

Lo peor: No deja de ser un “refrito” de toda la saga.

Puntuación: 6/10

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