Doctor Strange: La imaginación no tiene límites

Creo que con Doctor Strange ha pasado algo parecido a Guardianes de la Galaxia (o Ant-Man), había mucho miedo por ver cómo sacaban adelante unos personajes que el gran público, en su mayoría, desconocían por completo. El resultado final fue satisfactorio. Y Doctor Strange también es muy satisfactoria. Es una película totalmente diferente a todo lo que Marvel nos ha tenido acostumbrados durante dos fases de sus personajes. Es una cinta que arriesga en su forma y en su estética, porque lo suyo, para gustar a todos, sería seguir las pautas que está usando Marvel con sus películas. Pero Doctor Strange, pedía otra cosa. Y gracias a que Marvel ha dejado a Scott Derrickson (Líbranos del mal) hacer su visión del personaje, con sus manías y su forma de enfocar esta realidad que nos presenta Doctor Strange, una realidad que parece vista desde un calidoscopio. Y ese riesgo hace que su disfrute sea máximo.

Benedict Cumberbatch en Doctor Strange

Benedict Cumberbatch en Doctor Strange

Se disfruta al máximo porque en todo momento Doctor Strange tiene tu atención. Ya sea por lo que ves en pantalla, por lo que escuchas o por los temas que trata, que no son pocos. Seguramente muchos vayan buscando una cinta de superhéroes más, pero entonces no sabrán captar esos mensajes que se esconden bajo sus capas. Y, quizás, el más palpable de todos es el del fanatismo religioso o de alguna creencia, secta o grupo en particular. La película juega con este mensaje desde el minuto uno, haciendo tambalear los cimientos de más de uno al poner en duda todo cuanto se cree saber, si es cierto que nuestro protagonista (y todos en la película) entran al culto y aprenden los poderes que pondrán en marcha después, pero siempre poniendo en duda el culto o la creencia. De hecho, el descubrimiento de una mentira, hará que uno de los protagonistas se replantee todas sus creencias. Y el villano, que intenta abrir el mundo humano a un ser de otra dimensión pensando que todo será mejor.

Este es posiblemente el tema en el que más ahonde Doctor Strange, o que el límite de todo está en nuestra propia imaginación. Siempre, los superhéroes se han caracterizado por tener unos poderes o crearse esos poderes. Nunca han aprendido algo fuera de ello y lo han puesto en práctica. Doctor Strange es un hombre que aprende a cada paso que da, no da nada por sentado y cuando lo hace es cuando todo comienza a tambalearse. Cuando por fin se pone al lío, es cuando Doctor Strange saca su potencial visualmente. Y es que la película es la cinta, visualmente hablando, más arriesgada de Marvel. Sus FX integrados de manera sublime con el escenario son un medio para abordar la historia, y no una excusa para poner en pantalla cosas asombrosas pero que no valgan para la historia. La forma de calidoscopio de estos efectos hará que abramos los ojos y contemplemos algo que no hemos visto anteriormente. Es un paso de gigante para Marvel a nivel de efectos visuales (pues lo de Capitán América: Civil War cantaban un poco).

Pero Doctor Strange no solo vive de efectos especiales. También del equipo que lo realiza. Benedict Cumberbatch (The imitation game (Descifrando a enigma)) se encuentra cómodo dando vida al Doctor Stephen Strange, una visión semejante a Toni Stark en cuanto a ego se refiere. El actor da a su personaje vitalidad, energía y fuerza en todo momento, por no decir ese humor “sherlockiano” que le caracteriza. Mads Mikkelsen (La caza) es un villano notable, pero que sigue lastrado por esa manía de Marvel de hacer a sus villanos algo menores a los héroes y que siempre parezca que son más débiles. Aun así, el actor está bien. Tilda Swinton (¡Ave, César!) da una masterclass (una más) sobre cómo interpretar a esta anciana, profesora de muchos y enemiga de otras muchas. Quizás el papel menos relevante sea el de Rachel McAdams (Aloha), que interpreta a la ex novia del Doctor.

Mads Mikkelsen en Doctor Strange

Mads Mikkelsen en Doctor Strange

Doctor Strange es la cinta más arriesgada hasta el momento de Marvel. En efectos es una muestra más del potencial de una buena historia y de usar esos efectos en beneficio de ella. Tiene unas buenas interpretaciones y la dirección sabe lo que hace. Lo próximo es ver hasta qué punto son capaces de llevar al personaje, pues su incursión en el universo cinematográfico de Marvel puede dar unos frutos muy buenos. Por ahora ha superado la prueba con nota.

Lo mejor: Sus efectos, la historia y las interpretaciones.

Lo peor: Que no se dé un voto de confianza por ser un personaje menos conocido.

Puntuación: 8/10

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