Mientras seamos jóvenes: Y pasa el tiempo

Últimamente acercarse a ver una comedia al cine era directamente dejar el cerebro fuera, no pensar demasiado y dar rienda suelta a las carcajadas. Pero me alegra saber que aún hay directores y guionistas que intentan que las comedias sean algo más que cuatro sketches mal puestos y listo. Y cuando crean una historia y unos personajes creíbles se dan milagros como Mientras seamos jóvenes. La película es un canto a la vida adulta, esa vida que parece condenada al estancamiento, hacer siempre lo mismo y no innovar. Echar de menos la juventud y querer retomar aquellos años, aunque sepamos que ya no podremos. Y así es como Noah Baumbach (Frances Ha) consigue emocionar con su humor negro y su historia que seguramente más de uno viva.

Ben Stiller y Adam Driver en Mientras seamos jóvenes

Ben Stiller y Adam Driver en Mientras seamos jóvenes

Mientras seamos jóvenes es la historia de un matrimonio que no puede tener hijos. Lo han intentado, pero por causas naturales no han podido. Y viven su vida con ese estigma. Sus amigos han tenido hijos y ya solo viven para ello. Por eso, cuando conocen a Jamie y Darby, unos jóvenes con las cosas aún más por decidir, su vida cambia radicalmente. Y es que en ese preciso momento es cuando la historia toma forma. Vemos diferenciados los dos polos: el aburrido de siempre y el emocionante que acaba de llegar. Pero lo malo de ello es que al final, ese nuevo destino, te supere y compruebes por tus propios medios que por mucho que quieras aparentar ser joven, al final no puedes evitar que el tiempo pase y envejezcas. Y es que Mientras seamos jóvenes es un canto a la vida adulta.

Y no es fácil hacer una comedia así sin caer demasiado en todos los tópicos que hay en este tipo de cine. Baumbach también cae, pero lo hace tan natural que no te importa. Es consciente de ello. Y aunque todo el tiempo tiene controlada la historia, al final, el giro de guión que introduce es un poco errático y que está a punto de echar todo por tierra. Menos mal que tiene a un soberbio Ben Stiller (Noche en el museo: El secreto del faraón) y a una maravillosa Naomi Watts (La serie Divergente: Insurgente). Los dos son la pareja protagonista y se encuentran tan cómodos en sus papeles que parece que de verdad estén casados. Él sorprende lejos de sus comedias de siempre, aunque en La vida secreta de Walter Mitty ya demostró que puede con todo lo que le echen. Ella es un ciclón. Puede estar en perfecto estado que cambiar. Nunca sabes bien del todo por donde va a salir. A estos dos les secundan de manera brillante Adam Driver (Ahí os quedáis) y Amanda Seyfried (Ted 2).

Naomi Watts en Mientras seamos jóvenes

Naomi Watts en Mientras seamos jóvenes

Mientras seamos jóvenes es un canto a la edad adulta tomada en forma de comedia dramática y con tintes irónicos. Sabe sacar las sonrisas oportunas como dejar al espectador pensando en lo que está viendo. Consigue salvar los muebles después de su error a veinte minutos del final, pero aún así es una cinta más que recomendable. No dejéis el cerebro fuera, tenerlo bien despierto, pues esta es de esas películas que merecen la pena.

Lo mejor: La historia, Ben Stiller y Naomi Watts.

Lo peor: El giro final, que podría haber estropeado la cinta.

Puntuación: 7/10

Ficha artística y técnica

USA. Título original: While we’re young. Dirección y guion: Noah Baumbach. Interpretes: Ben Stiller (Josh), Naomi Watts (Cornelia), Adam Driver (Jamie), Amanda Seyfried (Darby), Maria Dizzia (Marina), Adam Horovitz (Fletcher), Dree Hemingway (Tipper), Matthew Shear (Benny). Producción: Scott Rudin, Eli Bush y Noah Baumbach. Música: James Murphy. Fotografía: Sam Levy. Montaje: Jennifer Lame. Diseño de producción: Adam Stockhausen. Vestuario: Ann Roth.

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