César debe morir: Talento recluido

Los hermanos Paolo y Vittorio Taviani (Las afinidades electivas) regresan pisando fuerte con César debe morir, una película diferente y realmente estimulante. Para empezar siendo sincero, no sabría apuntar a que género pertenece este film puesto que se trata de una obra reflexiva que nos hace pensar que no todo se acaba tras las rejas de una prisión.

Fotograma de César debe morir

Fotograma de César debe morir

La cinta nos cuenta como un grupo de reclusos de una cárcel romana (interpretados por ellos mismos) realizan en un taller la obra de teatro Julio César de Shakespeare de una forma brillante y conmovedora. En este trabajo se refleja cómo se prepararon y se metieron en la piel de sus personajes. Lo cierto es que las actuaciones de estos hombres dejan la sangre helada, a mí personalmente me ha marcado bastante la forma en la que los presos de Rebibbia demuestran que pese a cualquier circunstancia, la vida puede tiene sentido.

Los hermanos Taviani hacen un ejercicio de paralelismo entre la vida de los presos y la de los personajes de la famosa obra del poeta inglés. ¿Por qué hicieron esto?, pues simplemente porque el arte en cada una de sus formas es necesario para toda persona esté donde esté. El arte ayuda, protege y devuelve la vida y la libertad a quienes no tienen por delante más que una ventana con rejas.

El ambiente que los Taviani nos hace respirar en su película es del todo incómodo pero agradablemente confortable al mismo tiempo. Blanco y negro, escenas reales de la misma cárcel donde se desarrolla la trama… incluso una música casi ausente, pero diciendo mucho en pocas palabras.

Fotograma de César debe morir (2)

Fotograma de César debe morir (2)

El elenco de actores lo componen los mismos presos que en su día dieron vida a los personajes de Julio César  en la cárcel de Rebibbia. Puedo decir que acaba la película y uno aún no se cree que las personas que en ella aparecen no sean actores. La profundidad con la que lidian a sus personajes confunde y sorprende para bien, teniendo algunos de ellos el suficiente talento como para llevar a cabo papeles más importantes. Magnífico Giovanni Arcuri como el mismo César, y no hablemos ya de Salvatore Satriano (Gomorra) encarnando a Bruto. De hecho éste último ya ha obtenido la libertad y se dedica a la interpretación de forma plena. Algunos de los otros presos que participaron en la película han escrito libros durante su condena.

Antes de llegar a nuestro país, César debe morir se ha paseado por Europa cosechando varios premios importantes como el Oso de Oro a mejor película en el Festival de Berlín 2012, o varios premios David di Donatello entre los que se encuentran mejor película y director.

Amantes del drama y de las historias carcelarias deberían ir cuanto antes a ver esta película. Quizás para el público poco exigente no resulte la opción adecuada, pero para eso hay variedad en la taquilla.

Lo mejor: La facilidad para percibir los sentimientos de cada personaje y la conexión que existe entre éstos y los personajes de la obra original.

Lo peor: Quizás no llegue a todo el público que debería. 76 minutos que pueden parecer una eternidad o un abrir y cerrar de ojos según el espectador.

Puntuación: 7/10

Ficha artística y técnica

Italia. Título original: Cesare deve morire. Dirección: Paolo Taviani y Vittorio Taviani. Interpretes: Cosimo Rega (Casio), Salvatore Striano (Bruto), Giovanni Arcuri (César), Antonio Frasca (Marco Antonio), Juan Dario Bonetti (Decio), Vittorio Parrella (Casca). Guion: Paolo Taviani y Vittorio Taviani; con la colaboración de Fabio Cavalli; basado en la obra “Julio César”, de William Shakespeare. Producción: Grazia Volpi. Música: Giuliano Tavani y Carmelo Travia. Fotografía: Simone Zampagni. Montaje: Roberto Perpignani.

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