Amar: El dolor del primer amor

El amor. Ese sentimiento que es capaz de tenernos en una nube como de darnos el dolor más angustioso de todos. Ese sentimiento que cuando nace ya no hay quien lo pare. Ese sentimiento por el que hacemos toda clase de locuras. Amar no es una historia de amor, pero si es la historia de un primer amor. Ese primer amor que nos ata, que nos hace tirarnos de cabeza a todo y que nos cambia, nos aleja de todo y de todos. Esteban Crespo ha conseguido crear una historia sobre el primer amor tan real que duele. Tan natural que no parece que es una película. Amar no será la más innovadora, pero para quienes vivimos el amor de una manera tan pasional, dolerá.

María Pedraza y Pol Monen en Amar

María Pedraza y Pol Monen en Amar

Amar arranca con una escena de los dos protagonistas en una cama, susurrándose y escuchando su respiración, después pasamos al acto en sí. Después somos testigos del amor de los dos protagonistas, un amor pasional a la vez que poco racional, pues en todo momento querrán hacer cosas para salvar su amor, ese primer amor que parece el auténtico y definitivo. La relación de los dos personajes no está nada forzada, avanza con naturalidad y en todo momento empatizamos con ellos, pues todos en mayor o menor medida hemos vivido eso. Esteban Crespo sabe desenvolverse perfectamente a través de un guion, que puede no ser perfecto, pero que sabe crear algo que nos cala, que se nos mete dentro y nos agarra, no nos suelta en ningún momento y nos lanza un golpe al final de la misma (un final realmente sobrecogedor). También hay que destacar con la delicadeza que están realizadas todas las escenas de sexo de la película, que no son pocas, pero que no muestran más de lo necesario.

Ese golpe final, aunque lo estamos esperando, está tan bien llevado que cuando llega nos pilla desprevenidos. Eso sí, es cuanto menos polémico, ya que pone al amor cómo una obsesión muy difícil de superar y dejará a más de uno preguntándose porque ese final tan poco beneficiario para uno de los dos amantes. Pero bueno, dentro de eso, la película tiene unos actores en estado de gracia. María Pedraza y Pol Monen crean una pareja realmente buena, llena de matices, que más uno se sentirá representado por ellos. En el caso de quien escribe ha visto similitudes con su vida privada dentro de la película, por lo que el trabajo que hacen los dos está por encima de la media. Y eso que los dos son unos desconocidos, hasta ahora. El resto de actores simplemente están de apoyo a los dos principales, aun así, cumplen con creces en su cometido.

Pol Monen y María Pedraza en Amar (2)

Pol Monen y María Pedraza en Amar (2)

Amar es una película para aquellos que han vivido algún amor de esa manera. No es una historia de amor, pues lo que vemos sabemos que poco a poco tenderá a destrozarse. Es veracidad y es naturalidad. La primera película de Esteban Crespo es maravillosa en su desarrollo, no tanto quizás en el mensaje final que se lanza o como está rematada (aunque el final termina por detrozarte). Amar es una película que merece ser vista.

Lo mejor: Su naturalidad y veracidad. La pareja protagonista.

Lo peor: Algún matiz del final.

Puntuación: 8/10

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