Cada poco tiempo suelen llegar a nuestras carteleras cintas entretenidas, o con buen fondo, pero con cierto aire a película de sobremesa. Esto es lo que ocurre con Song Sung Blue: Canción para dos, basada en el documental Song Sung Blue de 2008, que cuenta la trágica historia de amor entre los componentes de una banda tributo a mítico Neil Diamond. Hugh Jackman (Deadpool y Lobezno) y Kate Hudson (Una nueva jugada) interpretan al matrimonio Sardina, o “Lightning and Thunder”, que era como era conocida esta banda tributo. Song Sung Blue: Canción para dos está escrita y dirigida por el correcto Craig Brewer (El rey de Zamunda) basándose en el citado documental de Greg Kohs.
Un cantante imitador venido a menos se deja guiar por los consejos de su manager y acaba imitando únicamente a Neil Diamond. En el proceso conocerá a una peluquera con sueños de cantante con la que terminará formando un dúo y un relación amorosa. Este es el punto de partida de Song Sung Blue: Canción para dos, una historia bonita a pesar de sus momentos dramáticos. El guión prácticamente pone en escena lo visto en el documental sobre la historia del matrimonio Sardina. Como apuntaba en el primera párrafo es un telefilm de gran presupuesto y como las buenas cintas de sobremesa tiene una historia atrayente con su drama consistente y, en este caso, incluye el aliciente del repertorio musical de Neil Diamond, donde no va a faltar el emblemático y generacional Sweet Caroline.
Donde triunfa el realizador Craig Brewer es en la puesta en escena. La historia de los Sardina comienza a finales de los ochenta y se alarga casi durante dos décadas y en cada instante nos sentimos que estamos en el momento adecuado gracias al maravilloso departamento artístico, y por supuesto al de maquillaje y peluquería. Sin lugar a dudas hay que alabar la recreación del momento en que esta banda tributo es invitada a telonear y actuar con los archiconocidos Pearl Jam, sin duda uno de los grandes momentos de Song Sung Blue: Canción para dos.
Pero si hay algo que convierte este telefilm en algo más es su pareja protagonista. Hudson hacía tiempo que no estaba tan estupenda. Su papel de madre coraje, que pone buena cara a todas las adversidades, es impecable. Es más que probable que en la próxima carrera por los Oscars este nominada. Jackman esta adorable, aunque no se sale de su zona de confort. Tiene algunos matices diferentes, sobre todo en el tercer acto, pero parece un interpretación prima hermana de la que realizó en El gran showman hace ya casi una década. Mención especial para todo el catálogo de secundarios estupendos donde brillan con luz propia el ochentero Jim Belushi (El luchador definitivo), como el promotor de los Sardina, el televisivo Michael Imperioli (Oh Canada) como Mark Shurilla, otro cantante de Milwaukee, amigo de los Sardina, y la sorpresa de la cinta Ella Anderson (Suncoast) como la sufrida hija del matrimonio de artistas.
En resumen, Song Sung Blue: Canción para dos es un producto ameno y entretenido, que no descubre nada nuevo pero suele gustar bastante a todas las audiencias. Sus valor residen en las encantadoras interpretaciones de sus protagonistas, y por supuesto, en las versiones de Neil Diamond.
Lo mejor: Kate Hudson y Hugh Jackman.
Lo peor: El tufillo a telefilm de sobremesa.
Puntuación: 6/10


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