Cada verano tenemos una cita con el cine familiar creado por Santiago Segura (La Navidad en sus manos): la famosa saga de Padre no hay más que uno, líder indiscutible en taquilla de la época veraniega. El director refleja la vida de una familia con todos los enredos posibles incluyendo no solo hijos y esposa, sino también hermanos, cuñadas, cuñados, padres, madres, suegros y suegras, lo que da lugar a momentos cómicos frescos, divertidos y no tan lejos de nuestra realidad. Con Padre no hay más que uno 5: Nido repleto Santiago Segura pone el cierre con una despedida bonita, divertida y entretenida que está a la altura de lo que ha supuesto una saga con sus mas y sus menos (como todo en la vida).
La primera entrega fue una sorpresa que nadie (o bien pocos) esperaban y supuso un soplo de aire fresco en el panorama nacional de la comedia familiar, todo un ejemplo de cómo acertar tanto con el target infantil, juvenil y adulto. El equilibrio que lograba este nuevo mundo que nos presentaba Segura le auguraba un gran futuro en este tipo de cine si seguía por esa línea. Y así fue. Con su quinta entrega, aunque no llega a ser tan efectiva y especial como la primera, consigue hacer reír, entretener y sobre todo dejar al espectador con un buen sabor de boca con un final digno de una saga tremendamente exitosa.
Los diálogos de esta quinta parte y su casting siguen siendo lo mejor, como ya ocurría en las entregas anteriores: las conversaciones, ocurrencias y contestaciones de Santiago Segura con absolutamente todos los personajes que van apareciendo son el resultado de un buen trabajo mano a mano en un guion escrito entre él y Marta González de la Vega (De Caperucita a loba), lo que nos lleva a una fluidez de la película bastante notable.

Sirena Segura, Luna Fulgencio y Carlos González Morollón en Padre no hay más que uno 5: Nido repleto
Además en cada entrega (y en esta no iba a ser menos subtitulándose Nido repleto) se van agregando más personajes lo cual podría implicar un absoluto caos en cuanto a las tramas, perdiendo todas ellas interés al no seguir el famoso “menos es más». Sin embargo a Segura ha dado con la fórmula y aunque alguna trama no es tan potente (e incluso podría eliminarse), en su conjunto logra que el espectador no se aburra y disfrute con todas las historias y no desconecte en ningún momento. Especial mención de la joven actriz Luna Fulgencio (El hombre del saco) que consigue ser de nuevo la estrella de la familia con su talento innato para la interpretación y su gracia natural, así como las nuevas incorporaciones que encajan perfectamente en este caos familiar como David Fernández (Como Dios manda) y Xavier Deltell (La que se avecina).
Padre no hay más que uno 5: Nido repleto es una comedia familiar, que aunque no logra el sobresaliente de la primera entrega, se defiende con tramas divertidas e ingeniosas (atentos a la “trama política”), con unos diálogos frescos y ágiles y con unos personajes que a lo largo de sus cinco entregas nunca defraudan y se han ganado el cariño del espectador.
Lo mejor: Los diálogos y sus actores, en especial Luna Fulgencio.
Lo peor: Alguna trama que sabe a poco (y que esta película suponga una despedida definitiva).
Puntuación: 7/10

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