Podría empezar diciendo que menuda sorpresa ver que la saga Misión Imposible sigue estando en plena forma después de siete cintas y esta, Misión Imposible – Sentencia final, la octava. Pero lo cierto es que ya no sorprende que la saga Misión Imposible sea de los mejores blockbusteres que tenemos en los últimos años y que, las cuatro últimas, sean directamente de las mejores películas del año. Es cierto que costó que la saga encontrará el tono que marcó la primera de todas, pues Misión Imposible II, Misión Imposible III y Misión Imposible – Protocolo fantasma eran tan diferentes entre sí que muchos tuvimos el miedo de ver una saga sin una cohesión aparente. Pero desde la llegada de Christopher McQuarrie en Misión Imposible – Nación secreta, la saga encontró el tono que iba a terminar desarrollando en las siguientes entregas y demostrar que los blockbusteres no tienen por qué ser cine de entrar y olvidarla al salir, sino que pueden tener una calidad superlativa si se hacen bien y ofreciendo cine de calidad. Misión Imposible – Sentencia final sigue demostrando que no hay que tener prisa a la hora de desarrollar algo, sino darle su tiempo. También demuestra que Tom Cruise sigue siendo el gran paladín del cine palomitero, del cine en las salas de cine y luchar contra el algoritmo de las plataformas de streaming que realizan únicamente copias de ellas mismas. Tom Cruise es el último gran héroe que tenemos dentro del cine y Misión Imposible su legado en forma de blockbusteres de calidad.

Pom Klementieff, Greg Tarzan Davis, Tom Cruise, Simon Pegg y Hayley Atwell en Misión Imposible – Sentencia final
Misión Imposible – Sentencia final pone punto final a lo que ya vimos en Misión Imposible – Sentencia mortal (Anteriormente conocida como Parte I) donde una IA, la Entidad, quería hacerse con el control armamentístico de todo el mundo para poner al planeta en un jaque mate. Su desenlace no podía ser menos dramático para nuestros protagonistas pues no pudieron pararle los pies. Misión Imposible – Sentencia final recoge todos los elementos de la última entrega para darnos una entrega mucho más comedida, mucho más cerebral y no tan centrada en la acción sin cuartel de algunas de las últimas entregas. Y, posiblemente, eso sea lo principal que hay que aplaudir: Un blockbuster que sabe como quiere jugar sus cartas sin deberle nada a nadie. Es una cinta donde tenemos contadas cuatro escenas de acción, realmente impresionantes, pero lo que realmente importa es volver a esos orígenes del espionaje, de no fiarte de nada y de ver como el tiempo se te echa encima para terminar la misión. Posiblemente, desde que comienza hasta que termina, sea la cinta de Misión Imposible que más angustia, tensión y drama tiene de toda la saga. Es una cinta que consigue meter al espectador dentro de su propuesta mediante la tensión y, aunque pueda esperar como terminará, no salir de esa sensación y soltarle para que respire hasta volver a cogerle. Y eso también es gracias al guión, a las interpretaciones y a Christopher McQuarrie.
Desde que se hizo cargo de la franquicia, Christopher McQuarrie ha despuntado como un increíble narrador de cine de acción. No solo porque haya conseguido crear grandes sets pieces de acción, sino porque sabe en todo momento cuando introducirlas, como guiarlas y no saturarlas de demasiada inverosimilitud. Muchas veces ya veíamos Misión Imposible al igual que veíamos la saga Fast & Furious, para ver que locura se habían atrevido hacer ahora. Pero la gran diferencia es que Misión Imposible siempre ha llevado esas secuencias al terreno de que se podía hacer, que no eran tan descabelladas. Misión Imposible – Sentencia final vuelve a demostrarlo con un guión que sabe perfectamente como unir los momentos de tensión, de drama, de humor y de acción sin que nada de ello chirríe por ningún lado. Y es que la planificación de la cinta es única. Es cierto que quizás haya momentos en los que se podría reducir algo de su metraje, pero consigue que no mires el reloj en ningún momento y quieras saber más de lo que está ocurriendo. Y es que esto demuestra lo importante que es un guión que esté bien escrito, porque nada sobre y nada falta, sino que todo consigue unir lo que se está contando. Esta Misión Imposible – Sentencia final es el desenlace a la cuadrilogía de Christopher McQuarrie que comenzó con Nación secreta y ha conseguido que su trama se desarrolle en cuatro películas sin verse decaer en ningún momento. Y eso también es gracias al elenco que consigue convertir todo eso en real.
Si algo hace grande también a la saga es la forma que tiene de hacer que los personajes que la pueblan nos importen lo mínimo para esperar que salgan airosos de la propia misión. Y esto es difícil porque no todos los blockbusteres se encargan de hacer que sus personajes te importen lo mínimo para sufrir por ellos. Tom Cruise es el alma de la función. Su Ethan Hunt ya queda lejos de cualquier alago que podamos hacerle al actor, pues consigue seguir convenciendo en todo lo que hace. Da igual las carreras que se pegue, da igual las piruetas que haga para llegar algún sitio… todo lo que vemos nos lo creemos. El actor siempre ha luchado por que su cine se estrene en pantalla grande y, lo cierto, que no se podría ver igual en ningún otro sitio. Aquí también seguimos con Ving Rhames y Simon Pegg, que siguen siendo piezas fundamentales de la franquicia. Pom Klementieff, que sigue siendo una auténtica fuerza de la naturaleza y su personaje ha crecido a unos niveles increíbles. Pero sin duda la que consigue que todo luzca increíble, junto a Tom Cruise, es Hayley Atwell. Grace se ha convertido en una autentica maravilla de personaje, consiguiendo los galones para hacerle sombra a Tom y ser reconocida como una de las grandes apuestas de la propia saga. Nos quedamos sin Rebeca Ferguson, pero Atwell consigue un personaje femenino increíble. Y dos sorpresas más. Los que vengáis de series como Ted Lasso, Parks & Recreations y Severance os alegraréis de ver aquí a Hannah Waddingham, Tramell Tillman y Nick Offerman.
Misión Imposible – Sentencia final cierra con broche de oro una saga que ha evolucionado hasta convertirse en un referente del cine de acción y espionaje. Desde la llegada de Christopher McQuarrie, la franquicia encontró un tono cohesionado que mezcla tensión, drama y acción con maestría y esta entrega destaca por su enfoque más cerebral, recordando las raíces del espionaje clásico, mientras ofrece escenas de acción que podrían hacerse en la vida real pero impactantes. Tom Cruise brilla como el inquebrantable Ethan Hunt, acompañado por un elenco estelar en el que destaca Hayley Atwell, quien aporta frescura y fuerza a la saga logrando un personaje femenino realmente increíble. Con personajes entrañables y un equilibrio perfecto entre narrativa y espectáculo, esta película revalida el legado de Misión Imposible como un ejemplo de cómo hacer blockbusteres de calidad, reafirmando la magia del cine en pantalla grande.

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