F1: La película: El «Puto» Sonny Hayes

Un espectáculo de primer orden. Un blockbuster con aroma añejo que funciona como un tiro. Un alarde audiovisual que te atrapa a la butaca, aunque no seas fan de este deporte. Un producto que no dejará indiferente. Pitt deslumbra sobre su monoplaza. Son algunas de las frases que acompañarán en los próximos días a la publicidad de F1: La película, pues Joseph Kosinski (Spiderhead) ha vuelto a conseguir una jugada maestra tras lo conseguido hace 3 años con Top Gun: Maverick, de hecho, repite con el productor, guionista, director de fotografía y músico de aquella. F1: La película nos retrotrae a aquellas cintas de grandes competiciones de coches como Grand Prix, Las veinticuatro horas de Le Mans, o Días de trueno, rodadas con una espectacularidad y una sensación de velocidad increíbles para su momento. F1: La película esta protagonizada por un carismático Brad Pitt (Wolfs), un sorprendente Damson Idris (Snowfall), un elegante Javier Bardem (Dune: Parte dos), y una roba corazones llamada Kerry Condon (Star Wars: Tripulación perdida).

Brad Pitt en F1: La película

Brad Pitt en F1: La película

Sonny Hayes (nombre molón donde los haya) es un piloto de carreras (le da igual el vehículo a motor que conduzca) que actualmente sobrevive como mercenario automovilístico. Su amigo Ruben le pide que forme pareja con el joven y arrogante Joshua Pearce en su escudería de fórmula 1. Este es el planteamiento de F1: La película. A pesar de no ser un guion novedoso, es un libreto que apela a un fórmula que siempre ha funcionado: el enfrentamiento entre la vieja escuela y la escuela moderna. Este es el tema principal de guión de Ehren Kruger (Dumbo (2019)), que está plagado de clichés que funcionan estupendamente. Kruger, al margen de la historia de todos los personajes (que se desarrollan de maravilla), ha conseguido hacer de un deporte monótono como la fórmula 1 un entretenimiento que nos mantiene atrapados debido a unas decisiones muy divertidas. Esperen lo inesperado en cada una de las carreras que vemos en pantalla. Y lo mejor de todo es que nos regala un personaje que tardaremos mucho tiempo en olvidar. Sonny Hayes tiene un aura de viejo héroe de cine clásico pero adaptado a nuestros tiempos, algo que lo hace muy atrayente para todos los públicos. Esas carreras haciendo jogging por los circuitos consiguen enamorar hasta el más incrédulo.

Kosinski se consagra como uno de los directores que mejor sabe dar al público una buena ración de adrenalina. F1: La película es una cinta que luce espectacular y sus escenas en IMAX no solo refuerzan la espectacularidad, sino que te hacen partícipe de la carrera. Los primeros minutos en una competición en Daytona ya nos dejan entrever que estamos ante una cinta que nos va a llevar a pie de asfalto. Y luego el resto de secuencias de carreras nos dejan con la boca abierta, atentos a la cámara perfectamente pegada a la cabina del conductor, pero en su faceta más angular, que hace que veamos los enfrentamientos entre las ruedas de los monoplazas de una manera cardiaca. Sin lugar a dudas estamos ante una cinta que hay que ver en cine sí o sí. Y no solo por como esta rodada sino porque el montaje y las mezclas de audio son otro auténtico lujo, un trabajo muy minucioso que nos trasladan desde el paddock a la pista, desde los talleres hasta los hoteles, desde Silverstone hasta Las Vegas. Una experiencia muy inmersiva.

Kerry Condon y Damson Idris en F1: La película

Kerry Condon y Damson Idris en F1: La película

Otra pieza fundamental de F1: La película es el compositor Hans Zimmer (Blitz). El alemán vuelve a regalarnos una partitura épica. En algunos momentos recuerda a otra partituras del ganador del Oscar por Dune como Piratas del Caribe: En el fin del mundo, pero sin lugar a dudas se separa de sus otras composiciones para películas de carreras como Rush y Días de trueno. Y la selección musical es como antiguamente, canciones de ayer, hoy, y siempre para enganchará todo tipo de audiencia. Desde Led Zeppelin hasta Ed Sheeran, reparando en la estupenda (y pegadiza) balada Messy de ROSÉ, firme candidata al Oscar en la próxima edición.

Pitt es la estrella. F1: La película es el tipo de producto hecho a medida del actor ganador del Oscar por Erase una ven en… Hollywood. Y el sabe aprovechar sus bazas, en especial, esa mirada que consigue derretir hasta el/la más duro/a. Cada vez que se reúne con el equipo en la mesa de operaciones demuestra que es el actor más “cool” de su generación, equiparándose al gran Steve McQueen. Idris es una gran revelación, sus careos con Pìtt son estupendos, y es capaz de plantarle cara en más de una ocasión, atentos al momento posterior a la primera bronca entre ellos. Bardem hacia tiempo que no tenía un personaje con toques cómicos como este. Nuestro actor más internacional esta muy convincente incluso vestido de Gucci. Y no podemos olvidarnos de Condon, la irlandesa hace suyo un personaje que seguramente en las primeras versiones de guion seria masculino. Sus “enfrentamientos” con Pitt son impecables, ya sean por radio o cara a cara.

Javier Bardem y Tobias Menzies en F1: La película

Javier Bardem y Tobias Menzies en F1: La película

En resumen, F1: La película es el tipo de blockbuster con el hemos crecido toda una generación. Es increíble que una película de 155 minutos, en los tiempos que vivimos, se pase igual de rápido que los adelantamientos del bólido que pilota Brad Pitt. Un cinta trepidante, apasionante, con personajes molones, y una factura técnica impresionante. El productor Jerry Bruckheimer (Superdetective en Hollywood: Axel F.), viejo zorro de la indutria, vuelve a ir con todo para reventar la taquilla y entretener al respetable, no se puede pedir más

Lo mejor: Es un blockbuster de vieja escuela.

Lo peor: Nada

Puntuación: 10/10

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Share This