Cómo cabras: Space Jam de la actual generación

Corría el año 1996 y apareció en las carteleras de todo el mundo una película titulada Space Jam, una cinta protagonizada por Michael Jordan junto a los Looney Tunes en donde tenían que jugar un partido de baloncesto para liberar al mundo de la los Looney de una posible invasión alienígena. También era una cinta que servía como tributo al propio Michael Jordan pues justo contaba como dejó el baloncesto por el béisbol, aunque todos sabemos como terminó aquello. Fue un auténtico éxito recaudando más de 250 millones de dólares que, para una película sobre baloncesto, es mucho. Hace un par de años tuvimos su secuela, con Lebron James, pero esa secuela ha pasado sin pena ni gloria, sin alcanzar a su predecesora. Por eso cintas, donde el deporte del baloncesto fuera el protagonista, parecía destinado al olvido. Pero Sony ha recuperado ese espíritu de la primera Space Jam con Cómo Cabras, una cinta de animación donde una cabra tendrá que hacerse un hueco en el mundo del Rugeball (baloncesto, para que nos entendamos) y que está muy enfocada en mandar mensajes para los más jóvenes que se acerquen a ella. Es el Space Jam de la actual generación.

Will Harris y Jett Fillmore en Como cabras

Will Harris y Jett Fillmore en Como cabras

A diferencia de aquella, aquí no tenemos una invasión alienígena, ni tenemos imagen real mezclada con animación, sino que toda es animada y en donde su historia se centra en esta pequeña cabra, Will, que hará todo lo posible para ser alguien importante dentro del rugeball. Lo único que si se parece a aquella Space Jam es que una estrella de la NBA ha producido la cinta y, en su caso, el diseño del protagonista está inspirado en él y sus movimientos igual. Esta estrella es Stephen Curry, el base estrella de los Golden State Warriors, que tuvo una erupción en la liga como pocas veces se ha visto en los últimos años. Stephen Curry cambió la forma de entender el baloncesto y como su lanzamiento de tres se convirtió en una amenaza desde cualquier punto del campo, en la película eso se ve reflejado en como Will es un excelente tirador de tres y como cambia la forma de entender el baloncesto. Pero Cómo Cabras también habla sobre como las personas bajitas pueden cambiar un deporte. La cinta habla sobre esto en como el resto de los equipos ven a Will, una cabra bajita que no aguantará demasiado en un deporte donde el contacto lo es todo, es alzada a la fama.

Pero creo que uno de los mensajes más importantes es sobre los egos. Cómo Cabrás habla sobre como los mejores jugadores alcanzan ciertas cotas de éxito que su ego les impide jugar en equipo y únicamente juegan para ellos mismos. Aquí tenemos a Jett, una pantera negra que lleva siendo de las mejores jugadoras de la liga muchos años, pero que pasados los años no sabe cómo echarse a un lado y dejar que las nuevas generaciones cobren ese protagonismo. Finalmente, la cinta habla sobre el compañerismo y como todos somos importantes en un deporte donde nuestras virtudes son nuestras mayores ventajas para alcanzar los éxitos colectivos, pensar en individualidades únicamente hará que los equipos pierdan todo y nunca alcances los éxitos. Lo único que le falla a Cómo Cabras es que su nivel emocional no está bien construido y no consigue emocionar como debería hacerlo. Es posible que mucha gente encuentre esa emoción, pero la relación entre los diferentes protagonistas es fría y nunca empatizas del todo con ellos, por lo que esto resta puntos ante un final que pretende ser emocional. El diseño y la animación son increíbles, como no podía ser de otra forma.

Florence Everson en Como cabras

Florence Everson en Como cabras

En definitiva, Cómo Cabras seguramente no alcance el nivel de trascendencia que si tuvo Space Jam pero es una película que, sin reinventar la rueda, sabe aprovechar su simpatía y valores para llegar a los más jóvenes. Aunque le falte ese toque emotivo que la haría más redonda, no cabe duda de que deja huella por su mensaje de superación y trabajo en equipo. Si buscas una cinta divertida, con ritmo y que inspire a no rendirse ante las adversidades, esta historia de Will y sus amigos te hará pasar un buen rato y quizás te anime a ver el baloncesto desde otra perspectiva.

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Share This