Con un presupuesto de tan solo 10 millones de dólares, el youtuber de 20 años Kane Parsons ha revolucionado el género de terror con su ópera prima Backrooms. Una propuesta novedosa avalada por el sello A24, conocido por apostar por un cine de calidad y generalmente barato (recientemente estrenaron El Drama), que en su primer fin de semana de estreno en Estados Unidos sobrepasó los 80 millones de dólares en taquilla. El indispensable Chiwetel Ejiofor (Bridget Jones: Loca por él), la laureada Renate Reinsve (Valor sentimental) y el enigmático Mark Duplass (The Morning Show) son los rostros más reconocibles de este nuevo fenómeno cinematográfico.

Chiwetel Ejiofor en Backrooms
Un vendedor de muebles, con algún trauma que otro, encuentra una extraña habitación en el sótano de la tienda en la que trabaja. Tras días de investigar esa extraña habitación, se lo contará a su terapeuta. Un par de días después el vendedor desaparece tras entrar en la habitación y la terapeuta decide ir en su rescate. Este es básicamente el argumento principal de Backrooms, un guión con muchísimas lecturas y muchísimos interrogantes. Este fenómeno nace de los propios vídeos que colgaba el director en youtube desde 2022, cuando tan solo tenía 16 años. Con ellos creo un universo que continúa en su película. Son de obligado visionado para aquellos que quieran saber más sobre este portento cinematográfico. Backrooms propone “un juego” que si se entra en él puede resultar muy agradable pero si no se hace partícipe puede resultar un soberano ladrillo.
Parsons usa un lenguaje cinematográfico muy de actual, muy cercano al del videojuego. La primera persona o plano subjetivo es su principal arma. Con ella hace partícipe al espectador en todo momento de la experiencia. Enmarcada dentro del género de terror por muchos, Backrooms puede resultar más cercana a la ciencia ficción en lo que a su esquema se refiere. Si es verdad, que tanto el diseño de sonido como sus inquietantes encuadres la enmarcan en el género del “susto”, aunque carezca de ellos. Lo que sí está claro es que Parsons tiene al director David Lynch (Corazón salvaje) con un gran referente.

Renate Reinsve en Backrooms
Backrooms es una cinta de “caretos”. Ver cada una de los rostros de Ejiofor y Reinsve cuando se encuentran con ¿interrogantes? es pura poesía, pues representan estupendamente las caras de muchos espectadores durante la proyección. Al jugar con la primera persona en la planificación, los rostros de sus protagonistas también nos hacen partícipes de la experiencia. Y Duplass es pieza fundamental en la cinta, por lo que no apuntaremos nada más.
En resumen, Backrooms es una película arriesgada pues no es para todos los públicos a pesar de sus agresiva campaña publicitaria. Es una experiencia audiovisual casi en primera persona, que deja mucho al imaginario del espectador (algo que tampoco es agradable para gran parte del respetable). Generará miles de teorías a la salida del cine. Es el principio de “algo”, que obliga, si se quiere saber más, a ver los cortos de este joven director. Por supuesto ya se ha anunciado una secuela que no tardará mucho en llegar a nuestras pantallas.
Lo mejor: La inmersión audiovisual.
Lo peor: No es una cinta para todos los públicos.
Puntuación: 5/10
LBM Diseño Web
Buena critica, pero la cinta es soberanamente aburrida. Ademas pienso que no es un rol para Renate Reinsve, con tan buenas actuaciones previas, en una cinta que no le permite lucirse. Entiendo que es para audiencia adolescente … pero…