Whiplash: Locos por el jazz

Una de las grandes sorpresas a nivel mundial ha sido Whiplash, un relato tan duro y cruel como interesante sobre un alumno de batería y su déspota profesor. Whiplash es una cinta independiente, muy pequeñita, que engrandece la pantalla gracias a su potente dirección y unos actores en estado de gracia. Sin duda se ha convertido en una de las cintas imprescindibles de este recién empezado 2015.

Miles Teller en Whiplash

Miles Teller en Whiplash

Un joven aprendiz de batería consigue plaza en la clase de un profesor un tanto peculiar. El profesor es considerado toda una eminencia en su profesión, pero sus métodos se acercan más a los de una academia militar que a los de una escuela de arte. La obsesión de alumno por ser el mejor y la “pasión” del maestro por humillar a este, crean un enfrentamiento épico donde cualquier cosa es posible. El ajustado guión de Damien Chazelle (Grand Piano) funciona a la perfección y va mucho más allá de lo que vemos en pantalla. Whiplash no solo habla del enfrentamiento entre estos dos personajes, sino que vas más allá, tratando temas como la obsesión, la frustración, y el paso de oportunidades.

Damien Chazelle mueve la cámara con mucha precisión, apoyándose en un brillante montaje, que hace que Whiplash funcione como el mecanismo de un reloj. La presentación del profesor Fletcher, a los escasos minutos de comenzar la cinta, colocando su gorro y chaqueta sobre una percha, es inquietante. Cada uno de los “combates” entre alumno y maestro en clase, uno pidiendo más y otro dejándose la vida en ello, son memorables a la par que angustiosos. Parece que estemos ante un thriller en vez de en un drama, y aquí es donde Whiplash vence y convence.

Un motor fundamental de la cinta es la música. Composiciones de jazz, que a los menos seguidores, o conocedores, de esta corriente no van a desagradar. De hecho, es muy posible que más de uno salga de la sala entonando alguno de ritmos de Caravan o Whiplash.

J.K. Simmons en Whiplash

J.K. Simmons en Whiplash

Se esta hablando, y premiando, mucho la labor de J.K. Simmons (Hombres, mujeres & niños) como profesor subido de tono, casi imitando a R. Lee Ermey en La chaqueta metálica, y la verdad que no es para menos. Hay momentos donde parece que estamos ante un psicópata de la música, escalofriante. El veterano actor americano se lleva todos los aplausos y gana la pelea en todos los asaltos, pero no hay que menos preciar el trabajo de Miles Teller (Project X), quien aguanta el tipo estupendamente y le de la replica a la perfección. Sin embargo es en los momentos más íntimos, las charlas con su novia (en especial las dos últimas) o su padre donde demuestra que estamos antes un gran actor.

En resumen, Whiplash es toda una sorpresa. En un enfrentamiento entre dos personajes que va mucho más allá. Quien quiera ver un entretenimiento ahí lo tiene, y quien quiera navegar y buscar más detalles, Whiplash no le va a defraudar.

Lo mejor: Todo.

Lo peor: Nada.

Puntuación: 10/10

Ficha artística y técnica

USA. Dirección y guion: Damien Chazelle. Interpretes: Miles Teller (Andrew), J.K. Simmons (Fletcher), Melissa Benoist (Nicole), Paul Reiser (Jim), Austin Stowell (Ryan), Nate Lang (Carl). Producción: Jason Blum, Helen Estabrook, Michel Litvak, David Lancaster. Música: Justin Hurwitz. Fotografía: Sharone Meir. Montaje: Tom Cross. Diseño de producción: Melanie Jones. Vestuario: Lisa Norcia.

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