Votemos: Váyase, señor Joaquín, ¡váyase!

Cuando un cortometraje se lleva a la gran pantalla convertido en un largo, se corre el riesgo de caer en la sensación de haberlo alargado sin sentido perdiendo así su alma o esencia, ya que su razón de ser era durar simplemente los escasos minutos que dura la obra original. Esto ya es algo que ha sucedido a lo largo de los años como por ejemplo con Cerdita, que pasó de ser un corto extraordinario a un largo correcto pero bastante olvidable.

Tras No puedo vivir sin ti, el director Santiago Requejo (Abuelos) estrena su nueva película Votemos teniendo como predecesora el cortometraje dramático Votamos. En este caso el largo supera con creces al corto, convirtiéndose Votemos en una comedia con crítica social que supone un soplo de aire fresco para el cine español.

Raúl Fernández de Pablo en Votemos

Raúl Fernández de Pablo en Votemos

Votemos transcurre en un edificio del centro de Madrid donde una comunidad de vecinos se reúne para votar el cambio de ascensor. Sin embargo, una inesperada noticia dará un giro a lo que parecía una votación habitual y pacífica.

La nueva película de Santiago Requejo transcurre en una sola localización, en el piso de uno de sus protagonistas, lo que muchas veces resulta una forma de narrar en cine muy arriesgada, ya que no siempre su director diferencia el lenguaje teatral del cinematográfico, y de esta manera por lo tanto puede desembocar en algo irregular o incluso catastrófico. En películas como Un Dios salvaje Roman Polanski nos da una clase magistral del uso de una sola localización jugando además con sus cuatro personajes que amenazan en contadas ocasiones con abandonar el espacio en el que transcurre toda la trama. En Votemos el manejo de la sola localización es brillante y en ningún momento resulta tedioso, logrando un perfecto equilibrio entre la comedia y el drama social, y todo ello bajo una dirección realmente ejemplar.

Votemos es una comedia desternillante, con un ritmo ágil y perfectamente calculado de manera que todos sus diálogos puedan fluir y no se hagan cargantes dentro de un espacio tan limitado. El tratamiento del humor, la crítica social y los prejuicios son las claves de esta cinta que logran que el espectador salga del cine tanto con una sonrisa como con una reflexión acerca de temas complejos y de los que deberían reflejarse más en nuestro cine.

Gonzalo de Castro y Clara Lago en Votemos

Gonzalo de Castro y Clara Lago en Votemos

La película de Requejo no deja de recordar a una obra teatral pero con la perfecta adaptación del lenguaje cinematográfico, y sus actores son sin duda el gran atractivo de esta película tan lograda. Los arcos de sus personajes están perfectamente construidos y todas las interpretaciones son dignas de ser consideradas para un Goya, destacando a Gonzalo de Castro (¿Quién es quién?), Tito Valverde (Asalto al Banco Central) y sobre todo a una descomunal y brillante Clara Lago (Un lío de millones), que nos brinda lo que seguramente es su mejor papel hasta la fecha, despuntando por encima de todo el elenco.

Votemos es una de las propuestas más frescas, sorprendentes y ante todo estimulantes de este  año, combinando a la perfección la comedia y el drama, y contando con un elenco de actores absolutamente estelar.

Lo mejor: Sus interpretaciones, destacando a Clara Lago y la perfecta coexistencia de la comedia y el drama.

Lo peor: Que pase desapercibida.

Puntuación: 8/10

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