Vaiana: Clásico instantáneo

Hubo una época en la que las películas Disney que se estrenaban se convertían en clásicos instantáneos. Después, Disney encontró un pequeño bache en el que no sabía demasiado bien enfocar sus nuevas obras (les costó el paso del 2D al 3D). Pero parece que han sabido encontrar su camino y están enlazando clásico tras clásico. Después de Frozen: El reino de hielo y Zootropolis, Vaiana viene a convertirse en un nuevo clásico dando una pequeña vuelta de tuerca al tema de las princesas Disney, en donde ya no son esas mujeres que buscan ser rescatadas. Ahora todas tiene fuerza, valentía y saben valerse por ellas mismas. Vaiana viene pisando fuerte y ser un referente.

Vaiana en Vaiana

Vaiana en Vaiana

Vaiana desde el inicio de la misma nos deja claro que la película será una cinta en donde nuestra heroína tomará las riendas de su vida y hará aquello que quiere hacer. Y es por ello que llama la atención como rompe con algo tan clásico como el control paterno. Vaiana en su inicio está atada a ese poder paterno, pero a medida que avanza la cinta y cuando ya no puede más para salvar a su pueblo, decide romperlo, decide vivir lo que ella quiere y no quedarse anclada en su isla esperando que otro la salve. Ella decide tomar “el toro por los cuernos” y decide lanzarse. Luego, en el viaje, encuentra la ayuda de un semi Dios que la ayudará, pero ella es la heroína completa de la cinta, y eso hace que la cinta vaya ganando y sepa ser única. También por el personaje de la abuela, que es la representación clara de lo que quiere ser Vaiana.

Y después de dejar esto claro, la cinta se convierte en una buddy movie en el mar donde Maui (el semi Dios) y Vaiana tendrán que juntar fuerzas para conseguir salvar la isla y devolver el corazón de una Diosa a su lugar de origen. Y es en esta parte donde se produce la parte más aburridas y sin sentido de las últimas películas de animación de los años: Un cangrejo gigante que guarda el anzuelo de Maui. El cangrejo hace que el bajón de ritmo de la cinta sea notable y casi hace que la cinta entera caiga por el suelo. Es sin duda uno de los momentos que más problemas puede tener la película. Pero lo que sí se puede destacar es que no haya un villano y que la película sea en el fondo un viaje para descubrirse a uno mismo, ver de lo que es capaz en un mundo que no se lo va a poner fácil.

Maui y Vaiana en Vaiana

Maui y Vaiana en Vaiana

Vaiana vuelve a demostrar que Disney ha dado en la tecla otra vez con una cinta llena de ritmo, emoción, canciones pegadizas y una protagonista que ha llegado para quedarse. Quizás no llegue al nivel de Zootropolis, una de las mejores películas de animación del año, pero sí que puede convertirse en un clásico instantáneo.

Lo mejor: La historia y su protagonista.

Lo peor: El momento del cangrejo gigante.

Puntuación: 7/10

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