Underworld: Guerras de sangre: Sin pies ni cabeza

Underworld, quitando su primera entrega, siempre ha sido una saga que no ha intentado ser más de lo que debía ser. Después de la segunda entrega, Underworld se convirtió en una saga de acción fantástica en donde todo lo que sucedía en pantalla era un poco “porque si”. Y eso no desencajaba. Hasta ahora. Underworld: Guerras de Sangre es sin duda la peor entrega de la saga, y eso que tiene cintas realmente mediocres. A medida que avanza la cinta la cosa va a peor, la acción empeora y las situaciones que se dan en la cinta llevan siempre a llevarse las manos a la cabeza, no porque sean inverosímiles (estamos hablando de una película de lucha entre vampiros y hombres lobos), sino porque directamente la cinta abraza lo absurdo, lo ridículo y cosas que incluso, en los estándares que estamos hablando, no encajan bien. Una cinta realmente mala.

Kate Beckinsale en Underworld: Guerras de sangre

Kate Beckinsale en Underworld: Guerras de sangre

El punto de partida es básico: Marius quiere encontrar a la hija de Selene para beber su sangre y, supuestamente, terminar la guerra entre Licántropos y Vampiros. Entre medias, la eterna guerra. Una sinopsis que da la sensación que durante el tiempo que se desarrolle la película, veremos acción por doquier. Pero ese no es el caso. Hay acción, sí, pero mal desarrollada. Y el punto de partida inicial, está mal planteado, mal llevado y no sirve para nada. Todo esto hace que la película vaya cayendo. Eso sumado a las diferentes decisiones de guion o diálogos que hacen que no hacen sino hacer que nos llevemos las manos a la cabeza. El malo de la película no infunde temor, las traiciones que pueda haber en la cinta se huelen a kilómetros y los acontecimientos que se desarrollan los sabemos desde que empieza la película. Vamos, que todo es un sinsentido.

Tampoco ayuda que la directora elegida para la cinta, Anna Foerster (Outlander), sea la primera película que dirige y suponga llevar a la pantalla el despropósito de guion que le han entregado. También se nota que viene de la televisión por las diferentes transiciones que se marca en la cinta y en la forma en la que coloca la cámara. Y todo esto también se deja ver en los actores. Kate Beckinsale (Amor y amistad) sigue haciendo lo mismo que lleva demostrando desde la primera entrega, que como heroína de acción ha tenido tiempos mejores y que esto empieza a desgastar. Theo James (La saga Divergente: Leal) sigue a lo suyo, sin expresar ningún sentimiento ni emoción. Y el resto de los interpretes están intentando salvarse a sí mismos de este despropósito.

Kate Beckinsale y Theo James en Underworld: Guerras de sangre

Kate Beckinsale y Theo James en Underworld: Guerras de sangre

Underworld: Guerras de sangre es una de las peores películas que se van a estrenar este año. Todos podíamos pensar que iba a ser un divertimento sin ninguna pretensión, pero ni eso. Esperemos que sea la última entrega de una saga que ya pedía a gritos terminar. Lo malo es que al final deja todo otra vez abierto, así que lo más seguro es que veamos un Underworld 6. Agarraos que vienen curvas.

Lo mejor: Que dura 90 minutos.

Lo peor: Es muy mala.

Puntuación: 1/10

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share This