Tras el verano: ¿La sangre importa?

Como ya ocurrió con la ópera prima Sorda de Eva Libertad que fue precedida por el corto de 2021 con idéntico nombre que trataba el mismo tema, Tras el verano sigue la misma fórmula siendo también una ópera prima y precedida por un corto previo llamado Imposible decirte adiós (2021). Ambas son obras de la directora Yolanda Centeno y tratan sobre el mismo tema que gira entorno a los lazos familiares. Tras el verano es el primer largometraje de la cineasta en el que se atreve a poner sobre la mesa debates interesantes y realmente necesarios en relación con la verdadera importancia de la sangre y cómo se gestiona en los ámbitos familiares.

Alexandra Jiménez en Tras el verano

Alexandra Jiménez en Tras el verano

Hay películas cuyo encanto principal reside en saber bien poco acerca de ellas, o mas bien nada. Y eso mismo ocurre con Tras el verano, y por lo tanto poco revelaremos acerca de ella. Se agradece que se lleven a la gran pantalla películas con temáticas poco manidas y que se traten con la sensibilidad necesaria. Y esto es justo lo que ocurre con la ópera prima de Yolanda Centeno. Sus primeros compases mantienen al espectador enganchado debido a la confusión que crean en el mismo, ya que no ponen las cartas sobre la mesa desde un inicio, lo cual hace que estemos ante algo especial, diferente. El trabajo de la directora es impecable a la hora de elegir los planos que captan a la perfección los momentos entrañables entre los personajes de Paula y Dani, interpretados por Alexandra Jiménez (Menudas piezas) y el debutante Álex Infantes, llenos de veracidad y que transmiten más que cualquier diálogo. Realmente estamos ante una película bella, con una banda sonora que acompaña perfectamente cada instante y con un guion correcto.

A pesar de la originalidad en cuanto a su inicio, la sensibilidad con la que narra los hechos y expone las relaciones humanas, Tras el verano no arriesga en cuanto a ciertos temas que tal vez hubieran sido interesantes abordar: principalmente la situación personal del personaje de Paula, interpretada por Alexandra Jiménez, que queda algo desdibujado y no ahonda en temas legales que claramente podrían haber enriquecido el guion.

Juan Diego Botto y Álex Infantes en Tras el verano

Juan Diego Botto y Álex Infantes en Tras el verano

La labor de los actores es de lo más destacable en esta cinta: tanto Juan Diego Botto (Los aitas) como Alexandra Jiménez bordan sus papeles y el peso de la película recae sobre ellos. Cabe destacar la química entre Alexandra y el niño interpretado por Álex Infantes, que realmente parece que se conocen de toda la vida.

Tras el verano es una película hermosa, delicada, bien dirigida y tal vez hecha con tanto corazón que se echa de menos esa parte algo más jurídica que queda apartada en segundo plano y que deja con ganas de más.

Lo mejor: Tanto Botto, Jiménez como Álex enamoran.

Lo peor: La ausencia de aspectos jurídicos que habrían enriquecido la película.

Puntuación: 7/10

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