Trance: Obras de arte y vidas humanas

Muchos espectadores van al cine a pasar un rato agradable, a olvidarse de sus problemas y a despejar su mente. Y eso es porque hay cineastas que se dedican a entretener al público, a hacer experiencias realidad, sean de el género que sean, y plasmarlas en una pantalla grande. Sin embargo, hay algunos que van un paso más allá, tanto cineastas como espectadores. Los primeros filman retos y los segundos van a las salas a ser puestos a prueba. Danny Boyle (Trainspotting) es uno de esos directores que quieren jugar con el respetable y que sabe como hacerlo. Este año el de Manchester nos propone Trance, un thriller psicológico que lleva dando que hablar muchos meses, sin apenas haberse visto. Y es que cada vez que Boyle estrena, se convierte en noticia, pues quien llevó al cine historias como 28 dias después, Slumdog Millionaire, La playa o la reciente 127 horas, tiene un público muy abultado y taquillero.

Vincent Cassel y James McAvoy en Trance

Vincent Cassel y James McAvoy en Trance

Podría empezar explicando por encima la trama, pero creo que no sería lo suficientemente sensato. Demasiados tejemanejes se trae la cinta como para que sea yo el desquiciado al que se le escape algún spoiler. No se me escapa decir en cambio, que es una película perfectamente encauzada y trabajada. No he sido capaz (dentro de mis posibilidades) de encontrar algún fallo en la historia, ni un agujero vacío en el guión. Todo va encajando como piezas del tetris cayendo lentamente, pues la intención de Boyle es confundir al espectador hasta la saciedad, y que luego todo parezca fácil y simple. Sus giros, loopings, o directamente montañas rusas te dejan con las dos manos delante, para hacer sentirte sutilmente engañado cual víctima de trileros.

Es emocionante la manera en la que Trance nos ofrece un viaje tan intrépido. Un viaje que poco a poco se va tornando en un juego retorcido y cruel. Tiene elementos que harán las delicias a aquellos aficionados del cine negro y de los que adoran al género de los atracos. En cierto modo me ha recordado ligeramente a Snatch: Cerdos y diamantes, del también británico Guy Ritchie. Esos giros impecables, esa narración en off, esa rapidez en la que se desarrolla la historia… incluso una violencia bastante explícita. Puede que algún espectador se de cuenta de que también hay algo del Origen de Christopher Nolan en Trance. Esos elementos son los que a mi me gustan, con lo cual se entiende que he salido encantado de la proyección.

La música es uno de los puntos fuertes de Trance. La banda sonora le da fuerza y empuje en esos remolinos a los que nos arrastra. La fotografía es un espectáculo en estado puro, y se enmarca cada escena y plano en una atmósfera perfecta para la ocasión. La duración es la justa y necesaria, 101 minutos que dan para mucho y que no se hacen excesivos.

Rosario Dawson en Trance

Rosario Dawson en Trance

 

Boyle cuenta en esta ocasión, con un increíble trío de actores que bordan sus respectivos roles. Empezando por James McAvoy (X-Men: Primer generación), que se amolda perfectamente a los requisitos que precisa Simon, su personaje. Además McAvoy sabe dar ese aspecto de joven loco y a la par un poco empanado. Vincent Cassel (Cisne negro) cumple con creces también su misión de ser el tipo duro de la historia. El parisino encarna a Franck, un tipo con el que yo intentaría no tener problemas. Parece que a Cassel no se le acaban las balas de la interpretación, y siempre acaba aprobando con nota cuando se enfunda un personaje en las producciones importantes. Por último, la que para mi es la heroína de Trance y la máxima atracción: Rosario Dawson (Alejandro Magno). La actriz se marca una interpretación formidable que, sin duda alguna, se cuenta entre sus mejores. Ella es quien lleva las manijas de este enrevesado thriller, haciendo y deshaciendo de principio a fin.

En definitiva, Trance es una película que te invita a dejarte llevar, a ser conducido por ella misma sin darte opción a resistencia una vez introducido en su viaje de asuntos turbios. Es la ocasión perfecta para comprobar que Danny Boyle no pierde sus dotes de mago tras las cámaras y de que aún le queda mucha tralla que darnos.

Lo mejor: Es una de las mejores, si no la mejor película de lo que va de 2013. Rosario Dawson y James McAvoy.

Lo peor: Que habrá gente a la que Danny Boyle consiga marear, y sibaritas que encuentren fallos que no se deberían tener en cuenta en una proporción tan baja.

Puntuación: 8/10

Ficha artística y técnica

Reino Unido. Dirección: Danny Boyle. Interpretes: James McAvoy (Simon), Vincent Cassel (Franck), Rosario Dawson (Elizabeth). Guion: Joe Ahearne y John Hodge. Producción: Christian Colson. Música: Rick Smith. Fotografía: Anthony Dod Mantle. Montaje: Jon Harris. Diseño de producción: Mark Tildesley. Vestuario: Suttirat Anne Larlarb.

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  1. “Crisis y comedia juntos está comprobado que funciona” · Cine y Comedia - […] ser el malo, el villano de la función… por algo será” (risas) comentó el protagonista de Trance, acerca de la…

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