Taxi Téhéran: Yo le conocí en un taxi, Sr. Panahi

Qué difícil es hacer cine cuando tienes todo en tu contra. Y como la imaginación sale a la luz en esos momentos. Eso es seguro lo que pensó Jafar Panahi (Esto no es una película) a la hora de realizar este retrato de la sociedad iraní a los mandos de un taxi. Y es que eso es lo malo que tu propio gobierno no te deje salir del país por haber realizado películas que ponían en tela de juicio a los más altos cargos de Irán. Aun así el bueno de Panahi sigue demostrando que a pesar de todo sigue sintiéndose libre a la hora de realizar sus películas y los tema que trata, y en esta ocasión consigue hacer que en todo momento dudemos entre la realidad y la ficción. Es por eso y por los méritos propios que tiene la cinta que fue reconocida con el Oso de Oro en el pasado Festival de cine de Berlín. Yo también querría subirme al taxi del Sr. Panahi.

Jafar Panahi en Taxi Téhéran

Jafar Panahi en Taxi Téhéran

Taxi Téhéran no es una película al uso. Es un documental sobre la vida diaria de un grupo de personas que se suben al taxi, con el gran añadido que el conductor del taxi es Jafar Panahi. En ningún momento se nos introduce nada, la película arranca con el taxi en movimiento y a nuestro conductor recogiendo gente por la calle. Cada persona que sube al taxi es diferente al anterior, podemos tener chicos, hombres, trabajadores…de todo. Pero aquí no está la grandeza, la grandeza es no saber nunca quiénes de esos que suben son actores y cuáles son personas anónimas. Al principio, un cliente, cuando el resto de viajeros se bajan se acerca a Panahi y le dice “le he reconocido Sr. Panahi”. Nuestro director sigue callado y nuestro cliente asegura que los que se han bajado eran actores, que estaba rodando una película. Aquí es cuando Panahi nos mete la duda de hasta qué punto la historia tiene un guion con actores.

Lo fácil quizás habría sido no incluir ese diálogo y haber seguido adelante. Pero el director lo quería así. Quería también que nosotros fuéramos unos pasajeros más de este taxi, pues la cámara siempre nos enfoca o a nuestro conductor o a nuestro chofer. Si es cierto que en alguna ocasión, los clientes que suben al taxi no ofrecen un gran aliciente, y únicamente suben y se bajan enseguida. Pero hay otros, como el pirata de películas, la mujer de las flores o la sobrina del propio Panahi (súper emotivo la recogida del Oso de Oro en Berlín por parte de esta) las que más nos gustan. Quizás la pequeña sobrina este sobreactuada, pero sus ganas, su energía y las ocurrencias que tienen son de aplauso continuo. Alguno puede llegar a pensar que Panahi no nos cuenta nada, pero el retrato de la sociedad iraní es única. Los taxistas también son como pequeños psicólogos para algunos pasajeros, y Panahi usa esa ventaja para hacernos saber que piensa la gente de su país, y lo cierto es que las opiniones no dejan en muchas ocasiones bien a los altos cargos.

Fotograma de Taxi Téhéran

Fotograma de Taxi Téhéran

Taxi Téhéran es una buena película. No hay que tomársela casi al uso. Hay que analizarla desde la perspectiva de nuestro director, Jafar Panahi, quién por sus ideologías y la forma de plasmarlo en el cine han hecho que esté recluso en su propio país sin poder salir, al menos le dejan realizar películas para que nosotros las disfrutemos. Taxi Téhéran es mucho más que un Oso de Oro, es la perspectiva que tiene un director de su propio país, y la verdad, algo tiene que cambiar.

Lo mejor: Cómo Jafar Panahi consigue a través de un taxi mostrarnos tanta realidad.

Lo peor: Que las ideologías sigan siendo vistas como algo malo.

Puntuación: 7/10

Ficha artística y técnica

Irán. Título original: Tax. Dirección y guion: Jafar Panahi. Interpretes: Jafar Panahi. Producción: Jafar Panahi. Fotografía: Jafar Panahi. Montaje: Jafar Panahi.

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