Skyfall: Bond vuelve, con traje de superhéroe

El cuartel general de MI6 sufre un ataque terrorista y James Bond (Daniel Craig (Munich)) debe regresar al cuerpo para destapar al artífice. A la cabeza de la amenaza está Silva (Javier Bardem (No es país para viejos)), un tipo con un pasado demasiado cercano para todos, sobre todo para la superiora M (Judi Dench (J. Edgar)), y el agente 007 deberá hacerle frente. Para ello contará con la ayuda de la agente Eve (Naomie Harris (28 días después)) y el misterioso Mallory (Ralph Fiennes (El jardinero fiel)), nuevo Presidente del Comité de Inteligencia y Seguridad.

Daniel Craig en Skyfall

Daniel Craig en Skyfall

Parece que el tirón de El caballero oscuro de Christopher Nolan es tan fuerte que ni el mismísimo Bond ha podido resistirse. En esta nueva entrega de la saga, con 50 años recién cumplidos, nos reencontramos con el 007 más musculoso, rudo y frío que ha existido, el de Daniel Craig, más cercano a un héroe de cómic y acción que al elegante y seductor agente secreto británico que se ha instalado para siempre en el inconsciente colectivo. Los tiempos cambian, y parece que los responsables de la película lo saben muy bien; los ingredientes para el triunfo de crítica y público están en la obra casi todos presentes, el problema es que son demasiado evidentes: una buena dirección, con un nombre de peso, escenas de acción bien diseñadas, atmósfera “oscura”, protagonista seco y duro, aunque no intocable, y un villano más listo que el hambre y si puede tener alguna deformidad en la cara y el pelo verdoso, mejor que mejor…

Daniel Craig da la talla interpretando a este agente 007, al que se le exigen unas peripecias atléticas máximas y un tanto excesivas, y aportando una dureza y presencia que casi raspan, sustituyendo a la elegancia que anteriores intérpretes intentaron transmitir, con mayor o menor éxito. Este cambio de estilo que ya se venía gestando podrá gustar más o menos, pero parece restarle al personaje en uno de sus rasgos más importantes y definitorios. El problema, si es que es tal, está en el diseño y no en la interpretación. Lo mismo sucede con el rival de Bond en la película, Silva; Javier Bardem parece realizar lo que le piden con mucha solvencia (al menos en la versión original), pero es el personaje en sí el que falla en algunos aspectos. La historia de su pasado y motivaciones ya la hemos visto unas cuantas veces, pero podemos verla una vez más; sin embargo, su presente recuerda demasiado a otro villano demasiado reciente como para pasarlo por alto, el Joker de Heath Ledger, incluso físicamente. Y las casualidades aquí no existen… Nos volvemos a encontrar con un personaje atormentado, maltratado, pero con un ingenio sin par con el que traza planes plagados de falsas pistas y enrevesados hasta decir basta, que ni si quiera nuestro héroe consigue discernir a penas. Aunque puedan desmoronarse de arriba a abajo sólo con que uno de los múltiples factores que intervienen varíe mínimamente (cosa que puede suceder o no dependiendo del momento de la película en que estemos). Los papeles femeninos en esta entrega cumplen roles diferentes; la chica Bond (Bérénice Marlohe (La felicidad nunca viene sola)) esta vez es casi atrezo, limitándose a servir de unión entre el agente 007 y Silva. Sí tiene más peso el papel de M, esa jefa a la que de vez en cuando mandarías lejos pero a la que le debes lo que eres. La relación entre ella y el protagonista es bastante interesante, y una de las claves de la película; la lealtad y el respeto entre ellos están a prueba continuamente, y la complicidad que transmiten proporciona alguno de los mejores momentos. También tiene su importancia la agente Eve, interpretada por Naomie Harris, aunque aparece y desaparece de forma un tanto aleatoria y desordenada, sin llegar a dejar huella.

Judi Dench en Skyfall

Judi Dench en Skyfall

La dirección de Sam Mendes (American Beauty) no tiene mucho reproche que hacer; se limita a hacer bien su trabajo, con escenas bien diseñadas, al menos por separado, ciñéndose de forma muy correcta a los cánones del cine de acción de hoy en día. Sin embargo, se advierten algunos saltos que pueden ser molestos; las secuencias en ocasiones parecen demasiado desligadas entre sí, con escenarios muy diferentes, siendo el guión (que no chirría en exceso pero tampoco deslumbra) un mero trámite para unir unas con otras, a cual más guay y a menudo demasiado estiradas, llegando incluso a agobiar, y en alguna ocasión, a aburrir al espectador. Nuevamente se ven la trama y la urdimbre con demasiada claridad, cómo han diseñado con gran precisión las partes de la obra pero éstas se tapan unas a otras, como si el impacto y la huella se quisieran dejar en el espectador a base de repetición y cantidad. Descartar algunas escenas y recortar un poco otras, en definitiva, filtrar un poco mejor, parece un trabajo por hacer, pero en un producto de tal magnitud, es difícil saber de quién es la responsabilidad.

Skyfall es como una goma elástica tan estirada que empieza a desgarrarse por algunos puntos, y sin embargo parece aguantar; pero el agobio que por momentos causa a veces satura. Se parece mucho a aquello que hoy sería una buena película de acción y entretenimiento, quizás demasiado, por lo que pierde personalidad y originalidad. Los fans de la saga la disfrutarán en su mayoría, y cualquier espectador que espere ver acción trepidante y rebuscada, también; el resto, puede que salga de la sala con la sensación de que ya le suena de algo, y no sólo porque la historia tenga 50 años y 23 películas a sus espaldas.

Lo mejor: Las interpretaciones son buenas, y vemos a héroes y villanos con cierta complejidad emocional. Técnicamente a gran altura, potente por momentos, aunque a una producción así sea lo mínimo que se le puede pedir.

Lo peor: La saga pretende adaptarse a los nuevos tiempos, y para ello se acerca demasiado a otras películas de moda, como los Batman de Christopher Nolan, perdiendo carisma y originalidad. La acción a veces es excesiva y parece absurdamente estirada, llegando a cansar. Se aprecia alguna desconexión entre unas escenas y otras, dando la sensación en ocasiones de que la historia es una excusa para que todo el mundo se luzca.

Puntuación: 6/10

Ficha artística y técnica

Reino Unido y USA. Dirección: Sam Mendes. Interpretes: Daniel Craig (James Bond), Judi Dench (M), Bérénice Marlohe (Sévérine), Javier Bardem (Silva), Ralph Fiennes (Gareth Mallory), Ben Whishaw (Q), Naomie Harris (Eve), Helen McCrory (Clair), Albert Finney (Kincade), Ola Rapace (Patrice). Guion: John Logan, Neal Purvis y Robert Wade; a partir de los personajes creados por Ian Fleming. Producción: Barbara Broccoli y Michael G. Wilson. Música: Thomas Newman. Fotografía: Roger Deakins. Montaje: Stuart Baird. Diseño de producción: Dennis Gassner. Vestuario: Jany Temime.

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