Sigo pensando que Hollywood tiene un problema bastante serio con no tener ideas originales que estrenar y, desde la pandemia, esté recurriendo constantemente a revitalizar sagas que parecían ya caducas o terminadas. Dos policías rebeldes, Jurassic World y próximamente tendremos el regreso de Karate Kid. Una de esas sagas que volvió en un buen estado de forma fue Scream, que consiguió revitalizar el genero del slasher noventero con dos entregas, y una tercera en camino, que conseguían entretener sin que nadie esperara nada. Y era extraño que otra saga cumbre para entender el slasher de los noventa no tuviera su vuelta triunfal, pero aquí está. Sé lo que hicisteis el ultimo verano (2025) regresa de una forma tan sorprendente que te deja completamente atónito en la pantalla, sí, volvemos a tener al asesino del gancho, sí, volvemos a tener a parte del elenco original, y sí, vuelven los giros de guion rocambolescos que siempre han caracterizado a estas producciones. Únicamente puedo disfrutar de lo que han hecho tomándola como un divertido tan tonto como entretenido, porque la cinta de Jennifer Kaytin Robinson no se toma en ningún momento en serio a sí misma para convertirse en una especie de parodia del propio género rozando con los dedos de la mano convertirse en una Scary Movie con un presupuesto elevado.
Sé lo que hicisteis el último verano llegó después del éxito que supuso Scream y se estrenó el mismo año que su secuela. La moda de los slashers juveniles se ponía de moda y el público lo apoyaba. Quizás Scream tuvo más reconocimiento que Sé lo que hicisteis el último verano, pero esta última ha dejado para el recuerdo más de una escena icónica. Después tuvo dos secuelas que fueron bastante reguleras, en especial la tercera, que intentaba contar otra historia, por eso esta nueva versión, donde parte del elenco original volvía a sus papeles llamaba la atención. Pero lo cierto es que desde que arranca la misma y en menos de tres minutos ya tenemos tres canciones pop random de una playlist sacada seguramente de Spotify, hace que pongamos ya el modo que es lo que está pasando activado. Después de esto, la cinta no tiene ningún miedo en intentar calcar y volver a lo que funcionó en el pasado haciendo referencias a situaciones del pasado e incluso repitiendo el detonante de la historia, el atropello en la carretera. Y aquí seguramente muchos ya comiencen a torcer el gesto por volver a ver lo mismo de siempre, pero la cinta, en su concepto, pega un giro radical convirtiéndose en otra cosa.
Y esa cosa no es otra que en una parodia de todos estos tipos de productos que regresan años después con la intención de volver a revivir algo del pasado que ya tendría que haber terminado. Y es que, desde la creación de los personajes, todos ellos dentro de los estereotipos propios del género (el chico fuerte de gimnasio, la rubia que sirve como reclamo cómico, el chico inseguro y la chica que cambia completamente después de un evento traumático), los diálogos que, en muchas ocasiones, se convierten en propias bromas dentro de la cinta como critica y la concepción del villano, que regresa el asesino del traje de pescador, pero otra vez como reclamo de algo que ya ha pasado. Si conseguís entrar de este modo a la cinta, encontraréis un divertimento sin más pretensiones que entretener y ser esa cinta que critica todas estas vueltas que han tenido las películas en los últimos años. Incluso la aparición de Jennifer Love Hewitt y Freddie Prince Jr está unido a la moda de recuperar a los actores originales para darles una vuelta de tuerca. Eso sí, la cinta es un festival de malas interpretaciones, donde cada actor está más sobreactuado que el anterior, que no tienen ni pies ni cabeza todo lo que hacen y algunos diálogos que dan vergüenza ajena. Eso sí, el mejor chiste tiene que ver con el apellido de un personaje, al cual le han puesto Gillespie, claro guiño al director de la primera cinta.
En definitiva, Sé lo que hicisteis el último verano (2025) regresa como una sátira del género slasher, aprovechando la tendencia de Hollywood a revivir sagas del pasado sin motivo alguno. Aunque recupera elementos icónicos como el asesino del gancho y parte del elenco original, la película se presenta más como una parodia divertida y autoconsciente que como un intento serio de renovar la franquicia. Con estereotipos de personajes, referencias a la nostalgia y numerosos guiños al espectador, la cinta apuesta por el humor y la autocrítica con actuaciones sobreactuadas y diálogos poco afortunados. El resultado es una película sin grandes pretensiones, cuyo principal valor radica en entretener y parodiar el fenómeno de los revivals cinematográficos que tanto gustan en Hollywood en los últimos años.


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