Rogue One: Una historia de Star Wars: Aprovechando el momento

Tras dividir al publico de varias generaciones con Star Wars: El despertar de la fuerza (que terminó amansando más de 2000 millones de dólares a nivel mundial solo en la taquilla de los cines), Disney nos presenta la primera aventura original dentro del universo Star Wars. Alejada de la trama episódica, pero directamente entroncada con la saga galáctica, Rogue One: Una historia de Star Wars nos cuenta un suceso que ocurre entre el Episodio III (La venganza de los Sith) y el Episodio IV (Una nueva esperanza). Gareth Edwards (Godzilla (2014)) es el encargado de dirigir Felicity Jones (Inferno) y Diego Luna (Blood father) en esta cinta acontecimiento.

Diego Luna, Felicity Jones y Wen Jiang en Rogue One: Una historia de Star Wars

Diego Luna, Felicity Jones y Wen Jiang en Rogue One: Una historia de Star Wars

Rogue One: Una historia de Star Wars cuenta básicamente como un escuadrón suicida se enfrente a la dura misión de robar los planos de la estrella de la muerte. Tampoco hay que conocer mucho más para disfrutar de un guion, donde se notan mucho los arreglos a los que ha sido sometido para que funcione como un entretenimiento de primer orden. Si bien hay lagunas en la historia que serán rellenadas en futuras cintas, comics o novelas, el guion esta claramente formado por tres actos donde el segundo se hace un poco largo y denso, ya que es donde están la mayoría de las explicaciones y el dialogo. Este segundo acto es donde más se aprecia que el guion debía haber sido más sesudo, pero Disney en su afán de agradar a todos los públicos (y vender más muñecos, camisetas, tazas… ) ha dejado este tramo en un simple explicación lógica. Los fans de la saga lo van a gozar de lo lindo, pues son miles las referencias y personajes archiconocidos que vamos a encontrar en este acontecimiento.

Eterno es el debate de contratar a un director muy autoral para dirigir una película donde no le vas a dar libertad de hacer lo que quiera (algo que también se aprecia en el guion). Edwards coloca perfectamente la cámara y nos brinda maravillosos momentos de acción y postales para el recuerdo. Ese destructor imperial sobre la colina del un planeta, esa playa que recuerda a Omaha Beach y su batalla al más puro estilo Salvar al soldado Ryan, y por su puesto esos ecos a las bombas atómicas de las segunda guerra mundial. Todo esta preparado para que funcione, entretenga a todos (o casi todos) los públicos, y por supuesto (y me reitero) a vender cuantas más figuras de acción, mejor. Es verdad que hay pasajes que se notan que se rodaron a posteriori, de hecho, en los tráilers hay planos que parecen muy diferentes en su acabado final en la cinta, pero aun así la película funciona. Es echar un ojo a los créditos y descubrir a los hermanos Tony Gilroy (El legado de Bourne) en el guion y a John Gilroy (Escuadrón suicida) en el montaje, para descubrir que Disney quería un producto entretenido y divertido, y no una cinta de autor. También vemos en los créditos al montador Stuart Baird (Skyfall), un editor veterano, al que muchos llaman para dar ritmo a sus cintas.

Ben Mendelsohn en Rogue One: Una historia de Star Wars

Ben Mendelsohn en Rogue One: Una historia de Star Wars

Debido a que se tuvieron que rodar escenas adicionales, el compositor Alexandre Desplat (Mascotas) tuvo que abandonar el proyecto y se contrató a Michael Giacchino (Star Trek: Más allá), quien firma su peor obra hasta el momento. Es verdad que Rogue One: Una historia de Star Wars tiene un tema central maravilloso, pero el resto de la partitura es similar a la de Una nueva esperanza, pero con un par de notas al final, que llegan hasta sonar mal en algunos momentos. Una pena, pues con Giacchino a la batuta esperábamos una autentica obra de arte.

El reparto esta perfectamente estudiado para agradar al mayor numero de espectadores posibles, es decir, tenemos a todas las razas representadas. Felicity Jones es la cabecilla del equipo y funciona estupendamente como heroína de acción, pero su compañero de acción, Diego Luna, resulta poco creíble y algo soso para ser el segundo de abordo. Alan Tudyk (Vaiana) pone la nota de humor dando voz al robot K-2SO, y Mads Mikkelsen (Doctor Extraño) y Ben Mendelsohn (Slow West) ponen la nota de pedigrí al asunto. Una pena que el segundo interprete a un villano bastante neutro de matices. También se pasea Forest Whitaker (La llegada) interpretando a un personaje conocido para los fans la serie animada The Clone Wars, pero el actor ganador del Oscar de la academia resulta tan ridículo que mejor olvidarse de él.

Mads Mikkelsen en Rogue One: Una historia de Star Wars

Mads Mikkelsen en Rogue One: Una historia de Star Wars

En resumen, Rogue One: Una historia de Star Wars es un producto perfectamente facturado para reventar la taquilla y vender cuantos más muñecos y camisetas mejor. Para aquellos que se aquejaron de la nula originalidad de El despertar de la fuerza, quizá esta aventura paralela les resulte más gratificante, pero aquella rezumaba una nostalgia que esta es incapaz de transmitir, ni invocando a grandes figuras de la saga como Darth Vader.

Lo mejor: Es entretenida, bien facturada, y repleta de guiños a la saga original.

Lo peor: La música de Giacchino y las interpretaciones de Luna y Whitaker.

Puntuación: 7/10

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