Rings: La cinta maldita

Una vez más Hollywood vuelve a demostrar que está seco de ideas. Ahora nos llega Rings, que si miramos fijamente es un remake americano de otro remake americano (valga la redundancia) de una cinta original japonesa titulada The Ring (El círculo), dirigida por Hideo Nakata, quien curiosamente dirigió la secuela americana del primer remake. Rings pretende ser el tercer capítulo de una saga que se podría extender hasta el infinito y más allá. Pero no, Rings es una cinta que pasados sus primeros 30 minutos se convierte en “la chusta” de siempre. Lo único salvable de esta nueva entrega es la dirección de director andaluz F. Javier Gutiérrez (Tres días).

Johnny Galecki en Rings

Johnny Galecki en Rings

Un tipo en un avión desata el pánico cuando dice haber visto un video que te mata en 7 días. Dicho y hecho, muere en el avión, acompañado de algún pasajero más, sin que nosotros entendamos mucho el porqué. Pero su reproductor de video y su VHS maldito aparecen en un mercadillo, y es adquirido por un profesor universitario que se dedica a preparar un tesis sobre ello. Hasta aquí, y obviando el prólogo, Rings no pinta mal. Pero cuando se produce el primer giro de guión, todo desemboca en explicar un nuevo origen para Samara, la niña protagonista del vídeo maldito. Un origen que pretende ser nuevo pero se parece en exceso al de la primera película. Lo dicho, otra vez lo mismo, un producto anodino. Lo único que innova es su innecesario epílogo que nos hace desear ver una cuarta entrega donde no seguramente no muestren lo que prometen y nos vuelvan a repetir la misma historia. Una pena, pues su planteamiento daba lugar a un producto infinitamente más interesante que este.

El director español hace lo que puede con esta “patata caliente”. Hay que reconocerle el mérito de hacer una cinta más o menos entretenida (con algún que otro susto interesante) con un guión trilladísimo. Donde destaca Gutiérrez es cerrando mucho los planos para crear esa sensación de agobio. Atentos a todos aquellos momentos donde un personaje está encerrado (ya sea en una habitación, en un baño de una avión, en un columbario… ) y vemos como los planos se cierran cada vez más en función de la tensión. También hay que agradecerle esas nuevas extrañas y oníricas imágenes que acompañan a la versión 2.0 del VHS maldito.

Vincent D’Onofrio en Rings

Vincent D’Onofrio en Rings

El casting está formado por gente guapa (y algo mala) y un actor al que han querido cambiar de imagen con nulo resultado. La guapa italiana Matilda Anna Ingrid Lutz se limita a poner cara de susto y a correr cuando la situación lo requiere. Nada más. El guapo inglés Alex Roe (La quinta ola) pone ojitos y también corre mucho. Luego está Johnny Galecki (Big Bang) actor muy vinculado a la comedia, que no consigue convencernos como personaje de dudosa moralidad. Su presentación con un destornillador y un “porillo” roza la risa absurda. También se pasea por la cinta Vincent D’Onofrio (Los siete magníficos) para dar algo de pedigrí al asunto. La pena es que su personaje recuerda mucho a otro de la primera entrega americana, pero con un ligero giro ¿sorprendente?.

En resumen, Rings es una película que ha tenido muchos problemas en su producción y eso se nota en pantalla. Sinceramente no llega aburrir pero no aporta nada nuevo a la saga y salvo la dirección del director español la cinta es bastante delirante. Indudablemente, la puerta vuelve a quedar abierta a nuevas entregas.

Lo mejor: La nuevas imágenes oníricas y surrealista añadidas por Gutiérrez al video maldito original.

Lo peor: Que es la misma historia de siempre cuando había material para innovar.

Puntuación: 4/10

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