Rey gitano: El concepto ya no es el concepto

11 años después de Frágil, Juanma Bajo Ulloa vuelve al cine con Rey gitano, una comedia que él mismo escribe y dirige, y con la que pretende emular el éxito de su cinta más taquillera, Airbag. Avalado por la presencia de Karra Elejalde (A esmorga) y Manuel Manquiña (Lobos de Arga), secundados por María León (Marsella) y Arturo Valls (Perdiendo el norte), Rey gitano es una comedia que no termina de funcionar. Parece que quiere hacer gracia pero apenas la tienes, y sus casi dos horas de metraje pesan “como una vaca en brazos”.

Karra Elejalde y Manuel Manquiña en Rey gitano

Karra Elejalde y Manuel Manquiña en Rey gitano

En los días previos a la coronación de Felipe VI, unos detectives son contratados por un gitano, para demostrar que este es hijo de Juan Carlos I, y puede postularse al trono. Esta es la trama principal que se cruza con varias secundarias que no terminan de quedar muy claras. El guión de Rey gitano se ha perpetrado para que parezca igual que de Airbag, pero ya han pasado 18 años de aquella hazaña y la formula ya no funciona. Ulloa intentan poner de vuelta al país y su monarquía en plena instauración de la Ley mordaza, pero ni aun así consigue hacer que la historia funcione como es debido. Hacer mofa con la casa real puede resultar atrayente, pero el problema es que usa chistes que hemos visto ya en infinidad de “memes” o tiras cómicas de revistas. Tampoco ayuda que los chistes estén muy vistos o parezcan sacados de la serie La que se avecina (el personaje de Elejalde nunca dice bien los refrenas, como cierto personaje de la serie).

Como director Ulloa no ha perdido su toque. La dirección es tan exagerada y rimbombante, que recuerda a la cinta que pretende emular en todo momento, Airbag. Una pena que haya querido ir a fabricar un éxito seguro y se quede en cinta ambiciosa pero carente de chispa o garra. Hay que reconocer que el vitoriano rodó Airbag como nadie rodaba en este país, pero los tiempos cambian y lo que antes sorprendió, ahora huele a viejo o añejo. Cuando acaba el visionado tienes esa sensación de haberlo visto antes, y mejor.

Donde si gana enteros la cinta es en su dirección artística. Bastante nostálgica y, algo casposa, pero que crea esa sensación de que estamos antes un intento de comic bien trabajado. De hecho los personajes de Elejalde y Manquiña recuerdan mucho a Mortadelo y Filemón.

María León y Arturo Valls en Rey gitano

María León y Arturo Valls en Rey gitano

La pareja Elejalde y Manquiña funciona de maravilla. Ambos tienen una complicidad innata que nos invita a seguirlos, una pena que los chistes no están a la altura de los actores. María León nunca ha estado tan mal. La sevillana pierde (y gana) acentos en cada secuencia. Tampoco ayuda mucho que cada vez que sale en pantalla, lo que más luzca sean sus preciosas piernas. Valls intenta interpretar a un gitano pero con muy poco arte. El valenciano también nos da un recital de acentos (que en su caso se podrían justificar, pues esta adaptándose al entorno), que no termina de funcionar con el respetable y le hacen perderse más en esta historia.

En resumen, es una pena que hayamos tenido que esperar 11 años para que Ulloa volviera al cine, pero más pena aún da esta película. Rey gitano es una cinta que quiere hacer gracia y apenas lo consigue, y eso el publico no lo perdona.

Lo mejor: Elejalde charlando de cine con el pequeño Nicolás y la pechotes.

Lo peor: Es larga, y en su mayoría no tiene gracia.

Puntuación: 2/10

Ficha artística y técnica

España. Dirección y guion: Juanma Bajo Ulloa. Interpretes: Karra Elejalde (José Mari), Manuel Manquiña (Primitivo), Arturo Valls (Gaje), María León (Dolores), Rosa María Sardà (Malaescusa), Charo López (Doña Mercedes). Producción: Juanma Bajo Ulloa y Dylan Moreno. Fotografía: José Luis Bernal. Montaje: Javier Martín Penagos. Dirección de arte: Ion Arretxe. Vestuario: Tania Álvarez.

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