Resident Evil: El capítulo final: Fin de fiesta explosivo

La saga Resident Evil siempre ha dado al espectador lo que pedía: Zombis, acción, sangre, momentos imposibles y a Milla Jovovich (Resident Evil: Venganza) repartiendo estopa de lo lindo. Quizás la primera entrega fuera la más “seria” por así decirlo, la que más se quería parecer por atmósfera y situaciones a los videojuegos de Resident Evil, pero después de eso, la saga tomó un camino muy diferente. Mantuvo sus momentos de sustos (más bien jumpscares) pero siempre enfocando la historia a la acción más alocada se podía imaginar. Resident Evil no busca ser la mejor película de la historia, ni la mejor saga, solo busca dar noventa minutos (o más) de entretenimiento puro. Resident Evil: El capítulo final es la celebración ¿final? de la saga, una celebración que no da tregua, da acción por doquier, entretenimiento sin miramientos y momentos que se guardarán en la retina. No es la mejor entrega de la saga (en mi opinión en el top junto a la primera y Extinción), pero es lo que esperábamos para cerrar la saga por todo lo alto.

Milla Jovovich en Resident Evil: El capítulo final

Milla Jovovich en Resident Evil: El capítulo final

Vaya por delante que no pasa nada si no has visto las anteriores entregas de la saga, el resumen al inicio de Resident Evil: El capítulo final te da las claves de lo que ha ocurrido en todas (teniendo en cuenta que han pasado cuatro años desde la última entrega). Pero siendo sinceros, esta entrega se pasa por alto todo lo ocurrido en Apocalipsis, Extinción, Ultratumba y Venganza. No casa con el final de la quinta, ya que esta empieza de una manera que no concuerda con lo visto en la anterior, y su conexión directa es la primera entrega, así que si veis la primera antes de entrar a Resident Evil: El capítulo final os vendrá bien. Dicho esto, la película es un tiro desde el minuto uno. No da respiro. Su secuencia inicial es tan frenética, llena de ruido, polvo, monstruos, Milla Jovovich repartiendo que cuando termina tienen que reanimarte. Y así será el resto del metraje. Se toma, porque en el fondo hay algo que se quiere contar, respiros puntuales, pero únicamente para preparar la siguiente secuencia. A cada cual más frenética.

Y es que la última entrega de la saga lleva al máximo lo que es el entretenimiento. No hay momento de la cinta en la que no pase nada, en la que la cámara no se esté quieta o en la que no haya una horda de zombis persiguiendo a Alice. Pero Resident Evil: El capítulo final se nota que tiene que cerrar un círculo, tiene que poner el final a la historia de Alice. Es por ello que el argumento devuelve a nuestra protagonista a Racoon City, después de haberse recorrido todo EEUU, tiene que volver para terminar todo donde empezó: La colmena. Y es aquí donde la cinta se convierte en pequeños guiños a la saga, con repetición de ciertos momentos que todos recordamos de anteriores entregas, no iguales, pero si parecidos. Aun así, la vuelta a la colmena no es por gusto, es por cerrar un círculo. Y aquí es donde todo lo visto, todo lo vivido tiene que tener el final. Aquí ocurre el enfrentamiento final contra Dr. Isaacs, contra Wesker y donde se tiene que poner fin a la infección de Umbrella. Y todo tiene su cierre, pero… ¿Es el final?

Si quieren acabar aquí la saga, será un broche de oro, por otro lado, si la continúan que sea con algún motivo de peso. Aunque esta Resident Evil: El capítulo final cierra todo, cosa de agradecer, continuar con la saga después de esto no tendría ningún sentido. La historia de Alice se cierra, los personajes terminan con su misión y el final puede dejar con ganas de más, pero la botella ya ha saciado demasiado. Y más, sería explotar y no de gusto. Es el final que merece Milla Jovovich, esa actriz que se ha convertido en un icono del cine de acción palomitero por excelencia. Es el final de Iain Glen (Juego de tronos), cuyo villano ha dejado huella a los fans de la saga por ser una pesadilla constante. Decir adiós a esos personajes cogidos del videojuego. Es un cierre de altura.

Milla Jovovich en Resident Evil: El capítulo final (2)

Milla Jovovich en Resident Evil: El capítulo final (2)

Resident Evil: El capítulo final está lleno de giros, que, si son desvelados, no harán que su disfrute sea completo. No busca otra cosa más que entretener, dar acción, zombis y locuras en sus minutos. No quiere ser más de lo que pretende ser, y eso la da todavía más valor. No pasará a los anales de la historia, pero es una cinta que satisfará a todos los fans de la saga. Y recordad: Mi nombre es Alice, y esta, es mi historia.

Lo mejor: Que da un cierre digno y es entretenida de principio a fin.

Lo peor: Que las cuatro anteriores cintas pinten poco dentro del universo.

Puntuación: 6/10

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