Aún no hemos pasado el ecuador del año y ya tenemos una firme candidata a los premios Oscar de 2027 (correspondientes al ejercicio de 2026). Al igual que ocurrió el año pasado con Los pecadores, ahora llega Proyecto Salvación con las mismas intenciones de reventar la taquilla y alzarse con estupendas críticas. Y es que la nueva película de los ganadores del Oscar, Phil Lord y Christopher Miller (ambos en Infiltrados en la universidad), es un auténtica delicia audiovisual que no se olvida de los más importante, el público. Proyecto Salvación es un blockbuster con pedigrí e infinidad de lecturas, con un Ryan Gosling (El especialista (2024)) en estado de “gracia”, reclamando su premio Oscar a voces.
Basada en la novela homónima de Andy Weir y con guión de Drew Goddard (Malos tiempos en El Royale), curiosamente los mismos responsables detrás de la novela y el guión de Marte (The Martian), Proyecto Salvación cuenta la historia de cómo un profesor de ciencias, de un instituto americano, acaba en una nave espacial camino del espacio para salvar el sol de su destrucción. Para no revelar más giros de la trama no comentaremos más acerca de la aventura que vivirá este atípico personaje en el espacio. Sí apuntaremos que nada es gratuito empezando por el nombre de la nave espacial, Hail Mary, y el del protagonista que viaje en ella, Ryland Grace. Si traducimos ambos nombres nos queda “Ave María” y “Gracia”, lo que da lugar a subtítulo de esta crítica, y que deja claro que la película tiene una lectura religiosa. Pero los temas centrales de la cinta son la amistad, la soledad, el egoísmo, y la esperanza. Su estructura no lineal es algo muy interesante ya que conforme avanza la acción conocemos muchos más detalles de la misión y del propio protagonista para hacernos participe de ese peligroso y extraordinario viaje. Puede pecar de tener varios finales, pero son todos tan emocionantes, que al igual que en El señor de los anillos: El retorno del rey, se le perdona.
Lord y Miller tiene un talento visual muy especial. Estamos ante un relato que en mano de otros directores hubiera sido una cinta de ciencia ficción dramática pura y dura, pero aquí los directores de La LEGO Película se lo llevan al lenguaje de la comedia, y eso hace de Proyecto Salvación una película más especial. Esto no quiere decir que no tenga momentos dramáticos o emotivos, que los tienes, pero resultan más impactantes si no usamos el codigo de siempre. Igualmente Proyecto Salvación no es una cinta de acción constante, de hecho son escasas las escenas trepidante para una cinta de esta índole. Pero tampoco lo necesita por que tiene mucho alma y corazón. Hay que alabar también la espectacularidad de los planos en el espacio, emulando al mismísimo Christopher Nolan y su Interstellar. Aquí también Lord y Miller usan la alternancia de formatos de imagen para sumergimos en esta odisea espacial, sí está claro que antes que Nolan estuvo Kubrick. La imágenes en la tierra son en Scope mientras que las espaciales son en IMAX, es por ello que la mejor manera de disfrutarla es en este último formato.
Mención especial para la bonita y esperanzadora partitura de Daniel Pemberton (Materialistas), donde mezcla percusión con coros de una manera estupenda recordando a muchas bandas sonoras de comedia pero a la vez con un punto muy diferente.
El otro factor por lo que Proyecto Salvación es una de las películas del año es por su protagonista, quien parece que ha encontrado su sitio interpretando a “mezquinos” con buen corazón. Gosling lleva todo el peso de la película a sus espaldas, está presente en el 98% del metraje, y verla abrazar y llorar hace que finalmente hasta el espectador más duro baje la guardia y eche una lágrima. Tambien tiene un papel interesante, y muy plausible, Sandra Hüller (Anatomía de una caída), en la que es su primera superproducción americana tras recibir la nominación al Oscar.
En resumen, Proyecto Salvación es toda una sorpresa. Viniendo de dos tipo tan poco serios no se esperaba una película tan bonita y con un poso final tan sobrio. Todo funciona de maravilla y su puesta en escena, todo las escenas en el espacio estan rodadas para IMAX, requieren de su visionado en la pantalla más grande disponible. Sin lugar a dudas, sus algo más 150 minutos se pasan volando, y ello es gracias a que todo funciona como un mecanismo de relogeria. Una de las películas de 2026.
Lo mejor: Todo y, en especial, Ryan Gosling.
Lo peor: No disfrutarla en una sala de cine.
Puntuación: 10/10



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