Premonición: Un caso muy (e)vidente

Viendo Premonición tienes esa sensación de ser transportado a los años 90, donde cada año se estrenaban varias películas con pareja de policías persiguiendo a un psicópata. Premonición es una cinta añeja que no sorprende. No aburre, pero no cuenta nada nuevo. Anthony Hopkins (Noé), repitiendo por enésima vez una interpretación muy cercana al doctor Lecter, es el principal reclamo de esta producción dirigida por el desconocido director brasileño Afonso Poyart.

Abbie Cornish y Anthony Hopkins en Premonición

Abbie Cornish y Anthony Hopkins en Premonición

Un asesino en serie tiene en jaque al FBI en Atlanta. Estos deciden pedir ayuda a un vidente para darle caza. Esta es la premisa de Premonición y no deben saber más si quieren disfrutar de ella. La cinta arranca interesante. Aunque sea una historia muy trillada comienza muy atrayente. Una lastima que después del primer giro dramático, la cinta pierda interés, y cuando Colin Farrell (Cuento de invierno) entra en escena la cinta decae un poco más. No por él, sino por que se revelan demasiadas cosas que deberían haber dejado para el clímax final. Premonición es una cinta rutinaria de poco más de 100 minutos que no aporta nada nuevo al genero pero tampoco molesta.

Poyart da la impresión de que nos quiere impresionar con su puesta en escena, pero se queda bastante corto. Estamos ante un thriller con psicópata de por medio y la atmósfera es muy natural, incluso bonita. Esa muerta en la bañera produce de todo menos grima o terror. Tampoco ayuda que la realización de Poyart sea muy “videoclipera” pero en plan años 90, es decir, que esta un poco obsoleta hoy en día. Si lo que pretendía era hacer un homenaje al thriller de finales de siglo, se acerca bastante, pero da la sensación que esa no era su idea. De la cámara lenta con el disparo final hablamos otro día.

Colin Farrell en Premonición

Colin Farrell en Premonición

Hopkins se marca “un toma el dinero y corre”. El actor gales vuelve a poner cara de incertidumbre arqueando un poco la ceja y “se lo lleva muerto”. Hay momentos donde su cara de dilema produce más risa que incógnita. Jeffrey Dean Morgan (Batman v. Superman: El amanecer de la justicia) vuelve a demostrar que es un tipo que da perfectamente en cámara pero esta bastante desaprovechado y Abbie Cornish (RoboCop) esta igual de “fresca” que siempre. No es una gran actriz pero es lo suficientemente guapa como mantener el tipo al lado de Hopkins. Mención especial para Farrell quien parece que ha encontrado su sitio interpretando al malo de la función. Tras el excelente villano que nos brindó en el remake de Noche de miedo, aquí vuelve a generar algún que otro escalofrío.

En resumen, Premonición es un producto de consumo rápido con poco o nada reseñable realmente. No aburre y se olvida fácilmente. Es un cine que hace un par de décadas hubiera funcionado estupendamente como película de verano, pero últimamente parece que al cine de estío se le exige algo más que entretener únicamente.

Lo mejor: Colin Farrell.

Lo peor: Anthony Hopkins

Puntuación: 4/10

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