Orgullo + Prejuicio + Zombis: ¿Dónde está la casquería?

Soy muy fan de las películas malas pero que te entretienen como ninguna. Soy devoto de Sharknado, de Kung Fury (maravillosa) y de todo ese cine que rezuma serie Z por los cuatro costados. Me entretienen porque son conscientes de que son malas, que se han hecho con pocos medios y que lo único que buscan es que pases un buen rato. Abraham Lincoln: Cazador de vampiros me pareció una desfachatez tremenda, muy mala, pero desfachatez, al fin y al cabo. Por eso esperaba que Orgullo + Prejuicio + Zombis fuera por los mismos derroteros: No tomarse demasiado en serio, ser una casquería muy seria y ver a personajes clásicos reventando zombis ¿El resultado? Unos primeros 20 minutos maravillosos que ven como sus 85 siguientes lastran todo lo que podía haber sido. Lo malo es que el libro en el que se basa es igual.

Lily James en Orgullo + Prejuicio + Zombis

Lily James en Orgullo + Prejuicio + Zombis

Orgullo + Prejuicio + Zombis tiene un serio problema con la seriedad con la que se toma a sí misma. Vale que tienes Orgullo y prejuicio y esa es una historia dramática de época que puede dar seriedad y dramatismo a la historia. Pero no. Lo siento. Cuando a algo le añades zombis esperas ver zombis comiendo gente, zombis siendo desmembrados por los protagonistas y un final alocado de humanos contra una horda inimaginable de seres de ultratumba. Y esa casquería de zombis de no tomarse en serio a si misma lo vemos en los primeros minutos. En esos primeros minutos suceden las mejores escenas de la película: Aplastamiento de cráneos, zombis comiendo y nuestras protagonistas preparándose para luchas contra lo que venga (atentos a esta escena porque es sublime). Después de la primera batalla contra los zombis, se acabó.

Se acabó porque la historia gira hacía el lado dramático, el lado romántico de la historia y todo esto se apodera del relato. Sí que hay momentos de locura o alguna que otra batalla contra un zombi, pero nada del otro mundo. Orgullo + Prejuicio + Zombis es light. No hay gore, no hay sangre (salvo al principio) y no hay zombis. Si contamos todos los zombis que salen entre los primeros minutos y antes de la batalla final podemos contar quizás ¿5? En toda la película. Y lo cierto es que si no hay nada que ofrecer la cinta aburre. Hay tramos de puntos muertos, de no pasar nada y no saber realmente que es lo que está pasando. Burr Steers (17 otra vez) dirige y escribe el guion adaptando la novela de Seth Grahame-Smith y Jane Austen, pero no puede hacer demasiado cuando la novela es igual. Quizás lo único que se podría haber hecho era tomar la idea y hacerla nueva.

Sam Riley en Orgullo + Prejuicio + Zombis

Sam Riley en Orgullo + Prejuicio + Zombis

Sorprende ver a actores británicos de primer nivel en la película como son Charles Dance (El niño 44), Matt Smith (Terminator Génesis), Lilly James (Cenicienta) o Jack Huston (El viaje más largo) que ponen todo su empeño en sacar la película adelante, y de hecho muchos de ellos son lo mejor de la película como Lilly James que está pletórica y muy divertida en el papel. Otros desentonan un poco, creo yo porque se tomaban la historia como debería haber sido a coña, pero no, ese es el caso de Matt Smith que está desbocado haciendo una parodia divertida, pero que desentona, lamentablemente con lo que se cuenta. También aparece Lena Headley (Dredd), pero vamos su presentación y apariencia parecían decir mucho más que los 3 minutos que sale en pantalla.

Orgullo + Prejuicio + Zombis podrían haber sido una gamberrada desvergonzada maravillosa. Un placer culpable de esos que los fans de este cine buscamos muy a menudo, pero este no ha sido el caso. Su seriedad tira por tierra la premisa, y para ser una película de zombis, he visto más sangre en una cinta de Winnie the Pooh que en esta película. Una decepción.

Lo mejor: Sus primeros 20 minutos. Maravillosos.

Lo peor: Se toma muy en serio a sí misma.

Puntuación: 3/10

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