Nunca apagues la luz: La amiga de mama

Apadrinado por el maestro del terror James Wan (Expediente Warren: El caso Enfield) nos llega Nunca apagues la luz, el debut en la gran pantalla del famoso cortometrajista David F. Sandberg. Basado en su aterrador cortometraje Lights Out, Sandberg demuestra con Nunca apagues la luz que conoce las reglas del juego, y se postula como un valor a tener en cuenta en un futuro cercano. Teresa Palmer (Point break: Sin límites), Maria Bello (La quinta ola), y el niño Gabriel Bateman (Annabelle) son el trio protagonista que huyen de la oscuridad.

Gabriel Bateman y Teresa Palmer en Nunca apagues la luz

Gabriel Bateman y Teresa Palmer en Nunca apagues la luz

Una inquietante presencia acecha a una familia desestructurada. Curiosamente esta figura solo ataca cuando no hay luz. Esta es la premisa de Nunca apagues la luz, un guion interesante pero con bastantes recursos turbios de guion, y varias lagunas argumentales para rellenar en futuras secuelas. Eso si, se agradece que vaya como un tiro y que al final no encontremos la típica coda con la criatura asustando al publico y dando pie a una secuela inminente. Aquí la cinta acaba y punto. Se ha anunciado una secuela, pero será para dar respuestas a esas lagunas que comentábamos. El guion de Eric Heisserer (Destino final 5) tiene referencias a cintas como The ring o la reciente Babadook, aunque sin llegar a la maestría de esta ultima. Es una historia muy simple y bastante comercial.

Sandberg no llega a la majestuosidad de Wan, pero apunta muy buenas maneras. Los sustos están muy bien preparados y en muchos de ellos el sonido juega un factor fundamental, pues gracias al ruido de los focos, luces, fluorescentes… Sandberg consigue que nuestro cuerpo este en tensión constante. Un maravilloso arranque y la primera noche en la casa de la hermana son secuencias que así lo demuestran. También es de aplauso su clímax final que abarca casi 20 minutos de su reducido metraje (la cinta dura 81 minutos incluyendo el rodillo final de créditos).

Maria Bello en Nunca apagues la luz

Maria Bello en Nunca apagues la luz

El robaplanos de la función es Gabriel Bateman. Este niño tiene momentos que transmite una angustia con su mirada y con sus maneras de andar, que consigue acongojar al publico. Palmer por su parte tiene un brillo en los ojos que conjuga estupendamente con los momentos más oscuros de la cinta, logra que nos inquietemos en más de un momento. Por otra parte Bello esta algo floja en esta cinta, debería haber apretado más y haber sido otro de los pilares de los sustos, ya que la actriz ha demostrado en otras películas tener una mirada turbadora. También sorprende que la presencia extraña no este interpretada por el español Javier Botet (El renacido), “alma mater” de este tipo de criaturas. Aquí toma la alternativa Alicia Vela-Bailey (Agentes de SHIELD), una doble de acción que esta reciclándose en actriz. Mención especial para el cameo al arrancar la cinta de Lotta Losten, protagonista del corto que dio origen a la película.

En resumen, Nunca apagues la luz es un producto divertido y entretenido que no da tregua al espectador. Es una digna opera prima en lo que a genero de terror se refiere, una interesante carta de presentación de un director a tener en cuenta. Seguro que más de uno duerme a partir de ahora con una luz encendida en su casa.

Lo mejor: Su ritmo, sus sustos y Gabriel Bateman.

Lo peor: Un guion efectivo pero con muchas trampas y lagunas.

Puntuación: 6/10

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