Cuando una película se dirige desde el corazón, se nota. Y justo eso es lo que sucede con Miss Carbón, dirigida por la directora Agustina Macri con guion de Erika Halvorsen (El fin del Amor). Tras su ópera prima Soledad, el documental MessiCirque y la serie Limbo… hasta que lo decida, la cineasta lleva a la gran pantalla la historia real de Carla Antonella Rodríguez, conocida como Carlita, una mujer trans, que tiene como objetivo ser minera en una región de Argentina donde las mujeres tenían prohibido el trabajo en las canteras.
Miss Carbón tiene todos los ingredientes para ser un biopic que deja huella, ya que se trata de una historia real, bella y dura al mismo tiempo y sobre todo, con alma. Sin embargo, la obra cae en cierta vagueza narrativa, recordando en ciertos momentos a un telefilme de alto presupuesto y con muy buenas intenciones, pero que lamentablemente se queda en esto último. Su transcurso es algo plano, sin momentos verdaderamente emotivos o dramáticos, siendo una historia que pide justamente eso a gritos, momentos que deberían permanecer en la retina del espectador, quedando por lo tanto en una obra correcta y que (aunque espero equivocarme) caerá rápidamente en el olvido. De hecho al final de Miss Carbón se inserta un montaje, que aunque breve, muy original y cuya estética debería haber impregnado el estilo de toda la película. Ello habría supuesto algo diferente y necesariamente arriesgado en un biopic que se queda en una narrativa demasiado convencional. Con respecto al conflicto más interesante del film llega algo tarde y se queda en algo más anecdótico al no profundizar en esa verdadera lucha de Carlita y sus compañeros para que las cosas cambien y se haga verdadera justicia.
En Miss Carbón destacan de forma sobresaliente las actuaciones, realizando su protagonista Lux Pascal (La Jauría) una interpretación magistral, totalmente convincente y llena de verdad. Ella es el motor de esta historia algo monótona, iluminando y sosteniendo cada plano con ese halo que la hace tan especial. Los personajes secundarios interpretando a las amigas de Carlita ayudan a definir a la perfección el personaje de la misma gracias a unos perfiles bien construidos en guion y unas actuaciones auténticas y emotivas.
Especial mención al personaje secundario de Antonio, interpretado por Paco León (Sin instrucciones), cuya actuación y química con la protagonista son de lo más destacable de Miss Carbón y cuya aparición en pantalla resulta ser de aquellos momentos que sí llegan a ser entrañables.
Miss Carbón es una película correcta, algo plana en cuanto a su guion, aunque llena de buenas intenciones y unas interpretaciones más que notables, destacando a Lux Pascal y Paco León.
Lo mejor: Lux Pascal y todo el elenco en general.
Lo peor: Una historia demasiado plana para lo que debería y podría haber sido.
Puntuación: 5/10


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