El subtítulo de esta crítica resume estupendamente lo que es el esperado biopic sobre el Rey del Pop, Michael Jackson. Michael es la primera entrega de aún no sabemos si un díptico o una trilogía pues cuando esta acaba quedan muchos episodios por contar. Y esperemos que el público responda, porque si no será una única entrega (algo que dudamos, pues la preventa ha ido de maravilla). Pero al margen de esto, Michael es una cinta floja, que de primeras no sabe hacia dónde quiere ir, y carece del alma que un artista de estas características necesita. Antoine Fuqua (The Equalizer 3) intenta dar ritmo al irregular guión de John Logan (They/Them), con las interpretaciones del debutante Jaafar Jackson (sobrino del mismísimo Jacko) como Michael Jackson y el imprescindible Colman Domingo (The Running Man) como su tirano padre, Joseph Jackson.
Intentar abarcar toda la historia del Rey de Pop en una única cinta ya se presentaba harto complejo si no dejamos de lado ciertos pasajes. Logan en esta primera cinta (teniendo en cuenta que habrá más) se centra en cómo eran los Jackson 5, como Jacko se intenta separar de ellos, y como su padre le martiriza para que no abandone el grupo. Michael abarca desde el principio de los Jackson 5 y acaba cuando estos se disuelven, a pesar de que Jacko ya habia empezado su carrera en solitario. De hecho, la cinta acaba con una interpretación de Bad en Londres en 1989, pero no sabemos cómo se gesta o nace ese disco. Y ahí radica la irregularidad del guion. Quiere mostrar a Michael dentro del grupo, pero al resto de la banda ni se la presenta ni parece interesar. La relación con la madre queda diluida a un par de escenas de madre coraje sin ningún sentido. Algunos personajes entran y salen de escena sin la presencia necesaria para entender la historia (Quincy Jones, por ejemplo). Sin embargo, el personaje del chofer tiene mucho peso pero está sin desarrollar. Sabemos que el espectador no es tonto pero un poco de explicación no le hubiera venido mal a muchos pasajes y personajes.
Fuqua siempre ha sido un director solvente pero aquí parece un fantasma que aparece y desaparece según la escena. El momento de la inspiración y la creación de Thriller es magnífico pero la actuación final es floja hasta el punto de que parece una parodia intentando emular el apoteósico final de Bohemian Rhapsody. El momento Beat It parece muy interesante pero cuando concluye tampoco se entiende muy bien cuál fue la jugada de Jacko en un conflicto que ve minutos antes en la televisión y que se pretende acalarar en esa escena. Es decir, Michael es una cinta muy irregular que no sabe resolver muchas situaciones correctamente y encima se permite el lujo de plantear cosas que imaginamos zanjarán en futuras entregas (todo lo que engloba a Peter Pan y el país de Nunca Jamás es muy bonito pero ahí queda para las próximas entregas).
El reparto quizá sea lo más solvente de este batiburrillo de personajes saliendo y entrado de escena. Jaafar es capaz de imitar la voz de su tío a la perfección y eso es lo que le hace merecedor de cierta atención. Colman esta impecable en su papel de villano de la función incluso en el primer acto llega a dar miedo. Y mención especial para KeiLyn Durrel Jones (Cómo morir sola), que a pesar de tener un personaje muy desdibujado (es el chofer y guardaespaldas de Michael, pero es la mezcla de varias personas reales) su presencia dice muchas más cosas de las que nos cuentan.
En resumen, con Michael han intentado emular el éxito de Bohemian Rhapsody, y no, no lo consiguen. Primero por que no han sabido (o querido) condensar en una película la historia del padre de Dangerous, y segundo por que el repertorio de esta película no es tan atractivo como si hubieran usado todos los grandes exitos del Rey del Pop. De la similitud con aquella miniserie de 1992 titulada Los Jackson ya les hablo otro día.
Lo mejor: El momento de la creación de Thriller.
Lo peor: El guión.
Puntuación: 3/10


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