Materialistas: Mucho ruido y pocas nueces

Celine Song consiguió estar en boca de todos gracias a la maravillosa Vidas pasadas, una cinta que conseguía innovar en las cintas románticas gracias a la idea de la reencarnación. La cinta consiguió premios internacionales y posicionó a la directora como una de esas nuevas voces a las que hay que tener controladas en el futuro. Por eso, su segundo largometraje ha venido acompañado de un interés realmente grande por ver qué es lo que nos mostraba. Materialistas es el resultado. Una cinta que con sus adelantos prometía ser una vuelta de tuerca a las películas románticas contemporáneas, con un reparto lleno de nombres de primer nivel y una vista a la ciudad de Nueva York desde otra perspectiva. Pero lo cierto es que Materialistas no termina de convencer como su trabajo anterior, seguramente porque quiere contar muchas y nunca se centra en ninguna, mete tramas a tratar con delicadeza y se olvida de ellas durante una gran parte del metraje y sus protagonistas realmente no consiguen hacer que empaticemos con ellos. Todo ello hace que la cinta arrastre problemas de ritmo bastante pronunciados a los que la directora no sabe muy bien cómo solucionarlos. Este es el principal problema de una cinta que podría haber sido mucho más potente de lo que ha terminado siendo.

Chris Evans en Materialistas

Chris Evans en Materialistas

La historia de Materialistas se centra en la figura de Lucy Manson (Dakota Johnson), una chica que trabaja en una empresa de citas y la cual parece no querer saber nada de las mismas. Pero sin beberlo ni quererlo conoce a Harry Castillo (Pedro Pascal), un hombre exitoso y rico, quien hará que la chica se piense las cosas, a la vez que su expareja, John Finch (Chris Evans), regresa para demostrarle que los lujos pueden ser superficiales cuando el amor es real. Todo esto puede pintar bien, pero lo cierto es que la crítica que quiere hacer Celine Song a las relaciones basadas en lo material más que en lo personal cojea desde el primer minuto. Y es que es complicado creerse a unos personajes que, literalmente, son los más guapos y sexis del Hollywood actual, por lo que no entras en casi nada de la propuesta a no ser que des unos cuantos saltos de fe. Y es que pensar que Chris Evans está en la bancarrota, buscándose la vida es complicado. Y es que muchas de las situaciones que pretende mostrar Materialistas no convencen. Quiere ser crítica con las relaciones tóxicas, pero tiene un happy ending donde la relación tóxica triunfa, quiere ser crítica con el amor basado en lo material, pero en la mayoría del metraje es el amor que parece que quiere que gane y, cuando quiere mostrar algo realmente delicado, no le da la importancia que merece.

Y es que, en un momento dado de la cinta, la directora quiere mostrar cómo todas esas aplicaciones de citas, como todos esos gurús que encuentran parejas simplemente viendo lo que buscan unas personas de otras puede ser algo realmente peligroso. Y es que, en un momento dado, la cinta trata el tema de la violencia de género con un personaje que conocemos en los primeros compases de la cinta y no sabemos nada más de él hasta casi el final de esta. Pero el tema está tratado de una manera muy por encima, casi metido con calzador, que no termina de aportar nada a la trama. Y es que lo cierto que el momento es potente y sería lo más interesante de la cinta más que ver a tres guapos siendo tóxicos, pero Celine Song está más pendiente de que su historia a tres bandas no se le escape de las manos que de mostrar realmente los peligros a los que nos podemos enfrentar en las apps de citas. Porque los actores están bien, dentro de lo que cabe. Dakota Johnson (Madame Web) se pone como la principal protagonista de la cinta que va de una cosa y termina siendo de otra, la actriz lo da todo con el papel, mostrando la distancia que tiene con el resto de los personajes, pero que termina sucumbiendo. Chris Evans (Deadpool y Lobezno) y Pedro Pascal (Los 4 Fantásticos: Primeros pasos) están un poco perdidos con sus personajes, personajes creados para el disfrute de Dakota Johnson y hacer que estos la hagan cambiar.

Dakota Johnson en Materialistas

Dakota Johnson en Materialistas

Al final, Materialistas se queda a medio camino entre la crítica social y el drama romántico, sin inclinarse con decisión hacia ninguno de los dos lados. La propuesta de Celine Song, que apuntaba alto tras el éxito de Vidas pasadas, termina siendo una colección de buenas intenciones algo dispersas y personajes que nunca logran conectar realmente con quienes estamos al otro lado de la pantalla. La película intenta tocar temas importantes como las relaciones tóxicas, el valor de lo material y los peligros de las apps de citas, pero se queda en la superficie, casi como si no se atreviera a profundizar donde más lo necesita. El resultado es una historia elegante pero inconsistente, sostenida por unos actores que, aunque cumplen, no logran hacernos olvidar que el guión no termina de decidir qué quiere contar. En definitiva, Materialistas promete más de lo que cumple y deja la sensación de que, con un poco más de foco y valentía, podría haber sido mucho más relevante y conmovedora

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