Los caballeros blancos: La ONG al descubierto

El tema de las ONG’s no es algo nuevo en el cine, pero siempre se ha mirado desde el punto de vista de las cosas que hacen bien y sin mostrar que, quizás, esas ONG’s no son del todo lo buenas que deberían ser. Quizás Los caballeros blancos centre su crítica en un aspecto importante en esta relación: El capitalismo. Las ONG’s siempre se caracterizan por tener voluntarios, gente que haría todas las cosas por “amor al arte” y sin necesidad de tirar de billetera para sacar adelante sus necesidades. Quizás Los caballeros blancos se centra tanto en ello que puede que deje de lado otras cosas importantes en una cinta así, pero quizás no sea necesario si lo que cuenta es desgarrador y levante conciencias. Cabe remarcar que Joachim Lafosse (Perder la razón) consiguió la Concha de plata al mejor director por esta película en el pasado 63 Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Una película que levantará ampollas en más de uno.

Louise Bourgoin en Los caballeros blancos

Louise Bourgoin en Los caballeros blancos

Los caballeros blancos, como he dicho, parte de la idea (real) de una ONG que quiere sacar a 300 niños de África para entregarlos en adopción a familiares franceses que han rellenado los papeles. Durante sus primeros cuarenta y cinco minutos, la cinta nos muestra como todo lo que intenta la ONG no consigue realizar nada de lo que se ha propuesto, y la desmoralización de estos al ver que sus intentos de ayudar no avanzan. Es ahí donde empieza la lucha de la cinta, que es hasta dónde estarían dispuestas a llegar las ONG’s para alcanzar sus objetivos. Lafosse parece que lo tiene claro que es con la billetera por delante. Durante muchos tramos del metraje hay disputas entre los miembros de la ONG por el tema del dinero, si se ha dado dinero algún líder local para acelerar el proceso de la entrega de niños. Y, por otro lado, si a estas ONG’s les importa poco separar niños de sus familias ¿Hasta qué punto es salvable la ayuda humanitaria?

Y mediante esos conflictos la cinta va desgarrando su final, su lectura final, la lectura de que al final el fin no justifica los medios por los que se consigue algo. Lafosse es claro es su visión de esto y al final se ven las consecuencias. Lo malo, quizás, que tampoco se moja del todo al final y lo único que hace es exponer el caso real del asunto. No se mete del todo a la piscina de la crítica y no deja redonda su cinta. Y eso deja un poso de que podría haberse realizado algo mucho más grande, más importante y más punzante. Además, muchos de los personajes no están dibujados bien y te puedes perder en su posición dentro de la cinta. Eso sí, los protagonistas están sublimes y consigue unas interpretaciones prodigiosas, empezando por Vincent Lindon (La ley del mercado) que realiza una interpretación muy desgarradora, quizás merecedora de algún reconocimiento mejor.

Vincent Lindon en Los caballeros blancos

Vincent Lindon en Los caballeros blancos

Lo caballeros blancos intenta ser crítica, pero se queda a medias en esa crítica y no removerá tantas conciencias cómo debería. Aun así, es una cinta interesante sobre si todos los fines justifican los medios. Cosa que no es así. Lafosse consigue convencer con ese estilo casi documental de cámara en mano con otro más ficcionado. Una cinta buena, pero que no termina de ser redonda. Y es una lástima, pues tenía todas las papeletas para ser algo mucho más interesante.

Lo mejor: La crítica que se realiza.

Lo peor: No termina de meterse en el barro.

Puntuación: 6/10

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share This