Las dos caras de enero: Juego de amistades

Hay que reconocerle un punto de valentía y atrevimiento a alguien que decide debutar como director adaptando una novela de Patricia Highsmith, y más aún si ese alguien es el guionista de películas tan terriblemente dispares como Drive, Blancanieves y la leyenda del cazador o La leyenda del samurái: 47 ronin. Eso es lo que ha hecho Hossein Amini con Las dos caras de enero, y asumiendo la dificultad de la empresa también hay que admitir que la jugada no le ha salido mal del todo. El thriller que ha construido no es modélico, pero sabe encontrar sus puntos fuertes para que sirvan de soporte y oculten en buena medida sus flaquezas.

Viggo Mortensen en Las dos caras de enero

Viggo Mortensen en Las dos caras de enero

El primer acierto está en las localizaciones. La historia transcurre en 1962, en Grecia y Turquía. Ese entorno rodea, tanto a los personajes como al espectador, con mucha facilidad y acierto, arrancando la película por medio de Rydal (Oscar Isaac (A propósito de Llewyn Davis)), un norteamericano que se gana la vida como guía turístico. El Partenón es sólo el primero de los bellos escenarios que escoge Amini para rodar y eso hace que, de alguna manera, el entorno se acabe convirtiendo en el cuarto personaje de la película. La ambientación es, en ese sentido, prácticamente modélica. Y aunque en su fotografía, preciosa casi siempre, hay algún que otro truco más simple (los mecheros), es espléndido todo lo que rodea a la historia, y ahí hay que añadir la música de la cinta (espléndida partitura de Alberto Iglesias (Los amantes pasajeros)).

Segundo gran acierto: su reparto. Al ya mencionado Oscar Isaac, que es un interesante actor que va sumando etapas en una elaborada e inteligente carrera en Hollywood, se suman Viggo Mortensen (Todos tenemos un plan) y Kirsten Dunst dando vida a una pareja también norteamericana que se encuentran por azar con Rydal en Atenas y que se ven obligados a emprender una huida, en realidad más bien continuarla. Con ambos (y quizá se aprecie algo más en Dunst, que es una actriz algo infrautilizada e inrfavalorada después de su precoz debut y su irrupción en Entrevista con el vampiro) sube la intensidad emocional de la historia. No hacen falta muchas explicaciones, casi todo está en los rostros de los actores, y eso es algo que vale mucho. Además, ahorra a Amini mucho esfuerzo y le permite sintetizar todo lo que quiere contar sin necesidad de eternizarse.

Kirsten Dunst en Las dos caras de enero

Kirsten Dunst en Las dos caras de enero

Gracias al reparto y a esa economía de escenas que permite, la película tiene un buen ritmo. Empieza francamente bien, con un inteligente juego de amistades, atracciones y seducciones (no sólo a nivel sexual, y es por eso por lo que crece la historia sin necesidad de entrar en terrenos demasiado explícitos), con una espléndida introducción de la historia, del mundo en el que se va a desarrollar, de la psicología de los personajes y del hecho que trastoca la vida de los tres protagonistas y une sus destinos de la forma más casual. Sí hay algún que otro altibajo en el tramo central, donde la película parece menos definida y más sustentada por el esfuerzo de los actores, y vuelve a coger fuerza en el último acto, para acabar dejando un buen sabor de boca general.

Amini consigue por tanto hacer un buen trhiller y mantener el suspense, incluso con algún que otro tópico que se deja caer y con la inevitable referencia insatisfecha de El talento de Mr. Ripley, obra literaria también de Highsmith, pero el ambicioso objetivo que se marca el director debutante y sus aciertos en la empresa hacen que el juicio sobre su obra se merezca cierta benevolencia. Es verdad que no termina de sacar todo el partido posible al complejo triángulo que forman los protagonistas y que hay cierta sensación de comodidad en la resolución de la película, pero hay muy buenas escenas, un destacable trabajo interpretativo y una logradísima ambientación. Y eso hace que los 97 minutos de Las dos caras de enero merezcan algo más que un aprobado.

Puntuación: 6 / 10

Ficha artística y técnica

USA, Reino Unido y Francia. Título original: The Two Faces of January. Dirección: Hossein Amini. Interpretes: Viggo Mortensen (Chester MacFarland), Oscar Isaac (Rydal), Kirsten Dunst (Colette). Guion: Hossein Amini; basado en la novela de Patricia Highsmith. Producción: Eric Fellner, Robyn Slovo y Tom Sternberg. Música: Pablo Iglesias. Fotografía: Marcel Zyskind. Montaje: Nicolas Chaudeurge. Diseño de producción: Michael Carlin. Vestuario: Steven Noble.

Sin comentarios

Trackbacks/Pingbacks

  1. Lejos de los hombres: Viggo en el desierto · Cine y Comedia - […] Oelhoffen consigue convencer gracias a la lucha interpretativa que mantienen tanto Viggo Mortensen (Las dos caras de enero) y…

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share This