La oveja Shaun. La película: Los animales de Aardman conquistan la gran ciudad

Corría el año 2002 cuando la oveja Shaun apareció por primera vez en una de las series de Wallace y Gromit, emblema de la factoría Aardman. Como el bicho gustó, en unos años acabó siendo protagonista de su propia serie. Y ahora, después de 130 episodios ya emitidos, el personaje da el salto al cine con La oveja Shaun. La película, el no demasiado imaginativo título que han ideado sus responsables para este evento. Quien conozca Aardman, disfrutará con el resultado. Quien conozca a la oveja protagonista, disfrutará igualmente. Y, qué demonios, quien no sepa qué se ha metido a ver y quiera sólo un rato de animación simpática y divertida, también. Pero, ojo, que como buena creación de Aardman, tiene sus peculiaridades.

Shaun en La oveja Shaun. La película

Shaun en La oveja Shaun. La película

La primera, muy obvia, es que los personajes no hablan. Emiten sonidos, pero no hay diálogos, más allá de los que se pueda imaginar el espectador a través del lenguaje visual del filme. Ese es uno de los retos que tiene que afrontar Nick Park, productor ejecutivo del filme y creador de todos estos personajes, intentar mantener esa narrativa durante 85 minutos sin cansar al espectador. Al principio le cuesta, porque es en el primer tercio de la historia cuando la acción es más lenta, y la inmersión, especialmente del espectador que no haya tenido contacto previo con la franquicia (o con la animación Aardman), no es inmediata. Pero una vez que la película se apoya con acierto en su música, coge ritmo y se convierte en lo que pretender ser (Shaun y sus amigos en la gran ciudad) sortea con éxito este obstáculo.

La segunda peculiaridad es el humor Aardman. Hay mucho de surrealismo, bastante de ironía y mala leche lejos de la comedia Disney que por motivos difíciles de entender mucha gente parece esperar cuando se trata de animación, y muchos toques de inteligencia, pero la película no es un gag continuo. Eso provoca una situación bastante paradójica, y es que en muchas ocasiones el filme no es tan divertido como posiblemente se podía presumir, sobre todo desde una mirada limpia y carente de experiencias previas con Aardman. En todo caso, es una agradable comedia y reúne unos cuantos puntos terriblemente ingeniosos, marca indeleble de la casa, a los que acompaña con bastantes guiños cinéfilos y culturales, algo que por otra parte es también una constante en Aardman y en la serie de la oveja Shaun.

Shaun en La oveja Shaun. La película (2)

Shaun en La oveja Shaun. La película (2)

Y quizás es en ese aspecto donde se nota que la película es una prolongación excesiva de lo que sí funciona en los episodios. La historia no es sobresaliente y tiene bastante de tópico. Lo sorprendente es que, teniendo tal capacidad imaginativa a la hora de idear chistes y situaciones rocambolescas, se acabe recurriendo a lugares comunes tan manidos como la historia de los animales de granja en la gran ciudad o la amnesia del protagonista. Eso, de alguna manera, limita bastante lo que la película podría haber conseguido, y más viendo lo extraordinariamente bien que funcionan algunos personajes como el gran villano de la película, el encargado del control de animales.

En cualquier caso, y sin necesidad de ser perfecta, La oveja Shaun. La película proporciona un rato muy divertido, con momentos delirantes e hilarantes, y sobre todo con un trabajo de animación tan sobresaliente como de costumbre. En un mundo en el que el ordenador le ha comido el terreno por completo a las técnicas más artesanales, sigo siendo una delicia ver que el stop-motion deja maravillas como esta. Puede que no sea el mejor guión de Aardman, pero el riesgo que había en la apuesta, sus buenos gags (incluyendo, como no podía ser de otra manera, uno al final de los títulos de crédito) y su simpatía hacen que el filme deje un buen sabor de boca.

Puntuación: 6 / 10

Ficha artística y técnica

Reino Unido y Francia. Título original: Shaun the sheep: The movie. Dirección y guion: Mark Burton y Richard Starzack. Doblaje original: Justin Fletcher (Shaun/Timmy), John Sparkes (The Farmer/Bitzer ), Omid Djalili (Trumper), Richard Webber (Shirley), Andy Nyman (Nuts).Producción: Paul Kewley y Julie Lockhart. Música: Ilan Eshkeri. Fotografía: Charles Copping y Dave Alex Riddett. Montaje: Sim Evan-Jones. Diseño de producción: Matt Perry.

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