La llamada: La fe de una generación

Quizás decir que La llamada es la voz de toda una generación seria exagerar. Pero en este caso no lo es. La llamada es esa voz. La de los jóvenes inconformistas que no quieren dejar pasar su vida sin dejar su grano de arena. Es esa juventud que baila reggaetón por las noches, que buscan su lugar en el mundo, los que experimentan el primer amor o esos que no van a dejar que los prejuicios les arruinen la vida. La llamada es un canto a vivir la vida, a disfrutar, a cantar, bailar, saltar… hacer todo aquello que el cuerpo te pida. Javier Calvo y Javier Ambrossi han sabido conjugar todo eso, darle forma y regalarnos el milagro que es La llamada. Un milagro que abrazar y convertirnos todos en esta fe. Una película única y maravillosa.

Macarena García en La llamada

Macarena García en La llamada

La llamada está hecha sin ningún tipo de pretensión, únicamente desde el cariño que todos los involucrados en ella han puesto para que salga adelante. La única pretensión que tiene la cinta es la de entretener, servir de apoyo y dar una alegría cuando el cuerpo te pide eso, alegría. Y es que La llamada desde que comienza hasta que acaba te tiene con una sonrisa en el rostro y con ganas de pasarlo bien. Su historia, por rocambolesca que pueda parecer, es una simple metáfora de lo que he dicho anteriormente, es un canto al amor, al descubrimiento de uno mismo y de aceptarse tal y como es. Seguramente todos los que veamos La llamada nos vemos identificados en alguna de las cosas que suceden en pantalla, hemos tenido las mismas conversaciones e incluso habremos tenido esa amistad con nuestro mejor amigo, la de ser inseparables y que incluso la mayor de las broncas se arregla, porque un amigo es el mayor de los tesoros, como diría Milagros.

Y el mayor tesoro que tiene La llamada es el grupo que está tanto detrás como delante de ella. Los “Javis” no intentan demostrar nada, no quieren ser los protagonistas de la película, para eso están los actores que la interpretan, para ser los protagonistas. Ellos colocan la cámara siempre en el lugar preciso, en donde trascurre la acción o incluso se permiten, en alguna ocasión, jugar con el fuera de campo. Y, aunque en alguna acción se nota que es su primera película, ellos han sabido usar sus armas de la mejor manera. Y esas armas también están dentro de las cuatro grandes protagonistas que tiene La llamada. Y es que para el salto al cine de la cinta, los directores y guionistas han vuelto a contar con el elenco original de la cinta. Macarena García (Villaviciosa de al lado) es María, la chica a la que Dios se le aparece. El papel de la joven actriz es brillante, regalando ternura y emociones a cada minuto en pantalla. A su lado, Anna Castillo (El olivo), que realiza de su Susana un icono de la actualidad. Esa mezcla entre choni y gamberra la hacen fuerte, pero a la vez un personaje tierno del que enamorarse.

Y para enamorarnos, Belén Cuesta (KIKI: El amor se hace). La actriz está histórica en su papel de Milagros, la monja amiga de las chicas. Es divertida, fresca, con mucho humor, pero nunca pasándose de excesiva, teniendo el momento más brillante como es esa canción de Todas las flores, de Presuntos implicados. Si no gana todos los premios que se le pongan por delante, será un robo. Y los veteranos del grupo, Gracia Olayo (Ahora o nunca) y Richard Collins-Moore. Ella, Sor Bernarda, él, Dios. Y están brillantes, ella estricta y tierna a la vez, y Richar impone como ese Dios que es, un Dios que canta canciones de Whitney Houston y que representa ese amor que todos hemos sentido alguna vez. Un elenco en estado de gracia y que consigue en La llamada un auténtico espectáculo.

Belén Cuesta y Anna Castillo en La llamada

Belén Cuesta y Anna Castillo en La llamada

La llamada es un milagro. Es una de esas películas con ángel, con algo especial y que la convierte en única. Ríes, lloras, te emocionas, aplaudes, cantas… todo ello en una hora y cuarenta minutos. La llamada marcará un antes y un después en nuestro cine, quizás ahora no se la recuerde como lo que es, pero seguramente en el futuro será considerada como una obra de culto entre toda esa generación que vivimos el fenómeno y las generaciones que están por venir. Maravillosa.

Lo mejor: Es una película necesaria y saldrás más feliz.

Lo peor: Que haya que esperar para poder tenerla en casa y verla en bucle.

Puntuación: 9/10

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