El viento se levanta: Hayao Miyazaki ¡qué genio!

Siempre es complicado hacer una crítica sabiendo que será la última obra de ese cineasta, y en esta ocasión toca cerrar la etapa de Hayao Miyazaki (Ponyo en el acantilado), uno de los mayores genios de la animación de los últimos años. Miyazaki ha conseguido dotar de originalidad, imaginación y contenido un cine que parecía estancado, también ha conseguido abrir las puertas de occidente la cultura nipona, una cultura bastante desconocida. Y su despedida es, sin lugar a dudas, otra obra maestra de la animación (y en 2D). También estamos ante la obra más personal y madura de su realizador.

Nahoko en El viento se levanta

Nahoko en El viento se levanta

El viento se levanta es una historia que muchos querríamos que nos ocurrieran, que es poder vivir y difrutar de nuestros sueños. Sin importar la cantidad de trabas que podamos encontrar por el camino. En esta historia (real), ese soñador es Jiro Horikoshi (uno los ingenieros más importantes de Japón), un chico que sueña con ser piloto de avión pero que por su mipia no podrá cumplir. Por ello decidirá ser ingeniero aéreo para poder, al menos, disfrutar de otra manera de su sueño, volar.

Miyazaki se basa en la historia de este ingeniero para contarnos su última obra, una obra que durante sus 126 minutos huele totalmente a despedida, pues en muchas ocasiones parece que es el propio director el que deja mensajes subliminales durante los diálogos que mantiene el joven Jiro con Caproni (que podría ser el propio director despidiéndose). Y es que este adiós, que podría ser amargo, se convierte en una delicia por el amor que este señor muestra por todo lo que hace y El viento se levanta es la última muestra.

Y es ese amor lo que hace que el mundo pueda cambiar y hacer que todos seamos mejores. Miyazaki se lo guarda aquí para mostrar la madurez del personaje de Jiro, quién tras estar obsesionado por su trabajo encontrará el amor y a la vez un escape a su rutinaria vida. Es ese amor el que mueve toda la película y, en definitiva, el que mueve el mundo. Y es a la vez esa madurez del personaje la muestra de la madurez del director, que en esta ocasión deja de lado los mundos fantásticos para mostrarnos una historia humana, llena de amor, esperanza, nostalgía y colorido.

Caproni y Jiro en El viento se levanta

Caproni y Jiro en El viento se levanta

Quizás, el único pero que se le puede poner a esta obra maestra sea el de la duración. Miyazaki se olvida por momentos de la elipsis y nos muestra con mucho detalle partes de la historia poco importantes. Una mayor síntesis a la hora de contar la película hubiera ayudado a que el ritmo de la cinta no parezca que se estanca, pero para mí, el tiempo que disfrute de la cinta fue como si el tiempo se hubiera detenido. Aún así, una reducción del metraje no hubiera estado de más.

Hayao Miyazaki dice adiós al séptimo arte con una película difícil de asimilar para quienes no están familiarizados con el cine de los estudios Ghibli y que muestra la madurez del realizador. Aún así es una película maravillosa y llena de amor por todos lados. Una obra maestra sin ninguna duda.

Lo mejor: La historia. Los personajes. El guión. En definitiva, todo.

Lo peor: Que Hayao Miyazaki no vuelva a dirigir nunca más.

Puntuación: 9/10

Ficha artística y técnica

Japón. Título internacional: The wind rises. Título original: Kaze tachinu. Dirección y guion: Hayao Miyazaki. Producción: Toshio Suzuki. Música: Joe Hisaishi. Distribuidora: Vértigo Films. Estreno en Japón: 20 Julio 2013. Estreno en España: 25 Abril 2014. Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.

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