El mundo es suyo: Enterismo magistral

Hace ya muchos años que España está sumida en una crisis que afecta a todos los sectores posibles. Desde la hostelería hasta el mundo del cine. Fueron muchos los cineastas que se atrevieron a retratar esa crisis desde una mirada cínica y muy crítica, pero sólo uno supo crear una cinta sobre la crisis de manera magistral: Alfonso Sánchez (Ocho apellidos catalanes). Aquella película era El mundo es nuestro, y se convirtió en todo un fenómeno. Ahora vuelve con El mundo es suyo, una cinta donde cambia de protagonistas, ahora estamos juntos a Rafi y Fali en una historia donde vuelven a estar de rabiosa actualidad y donde no dejan títere con cabeza. El mundo es suyo es una cinta que puede levantar ampollas en las clases más asentadas de la sociedad, donde parece que se vive muy bien. El mundo es suyo es un reflejo de una España que pocas veces se ve. Una España que, por desgracia, nos ha tocado vivir. El mundo es suyo es un triunfo absoluto.

Alberto López, Alfonso Sánchez y José Luis García Cossío en El mundo es suyo

Alberto López, Alfonso Sánchez y José Luis García Cossío en El mundo es suyo

Al igual que ocurriera en El mundo es nuestro, Alfonso se lleva la acción a Sevilla para, a través de dos señoritos sevillanos, realizar una crítica a la hipocresía que se vive en este país. Un país donde poco a poco nos vamos quedando sin nada, en donde cualquiera puede tener algo de poder y sin tener miedo por las posibles consecuencias. Y al final también es un canto a todos aquellos soñadores que quieren, por muy estúpida que parezca la hazaña, salir adelante dentro de una crisis que nunca sabremos cuando puede terminar. Rafi y Fali son la representación de aquellos señoritos que tuvieron todo en la mano y que, al llegar dicha crisis, pensaron que seguirían teniendo ese poder en su mano, sin darse cuenta de que en el fondo hay cosas más importantes. Con todo esto, Alfonso Sánchez crea una comedia Berlanguiana con un humor muy inteligente y repleto de referencias al cine que ha mamado Alfonso durante años, un tipo que se nota que ha bebido cine toda su vida.

El mundo es suyo es también una crítica brutal al “macho ibérico”, aquel que se piensa que sabe de todo, que tiene todo en su mano y que las mujeres se volverán locas por ellos. Y son las mujeres las que juegan un papel fundamental en la historia, más que por su aparición en pantalla, sino por ser una especie de “rosebud” que nuestros protagonistas tienen sobre sus hombros. Al final, después de tanto negociar, beber, salir de fiesta y pasarlo bien, lo que todos quieren es llegar a casa y tener a esa compañera, o compañero, que nos ayude a olvidar los días malos, a motivar en los días buenos y que siempre se preocupará por nosotros. Al final no seríamos nadie sin ellas, y la película lo refleja perfectamente. También dándole en algunos momentos personajes realmente memorables como el de Mari Paz Sayago, que repite personaje de El mundo es nuestro, pero lo lleva a otro nivel. Y en los tiempos que corren es de agradecer que las cintas tengan estos personajes tan especiales.

Y si Mari Paz Sayago está pletórica, Alfonso Sánchez y Alberto López llevan a los dos personajes a otro nivel. La química que tienen los dos es de otro nivel y consiguen en todo momento que estemos pendientes de ellos, de emocionarnos con ellos y de que su historia acabe de alguna manera, pero que acabe bien (no quiero hablar de la historia para no fastidiar las diferentes sorpresas que puede tener la película). Mar Saura (La puerta abierta), Carlos Olalla (Grupo 7) o Carmen Canivell (Amar es para siempre) son solo algunos de los personajes que aparecen en la cinta y que la elevan. También el rodaje en barrios de Sevilla que no tendrían la visibilidad en otra producción. Así, el Barrio de las Tres Mil Viviendas se convierte en uno de los escenarios más emblemáticos de la cinta, teniendo lugar allí una secuencia que puede recordar a infinidad de películas, pero que solo Alfonso y Alberto pueden hacer a su manera.

Alfonso Sánchez y Alberto López en El mundo es suyo

Alfonso Sánchez y Alberto López en El mundo es suyo

El mundo es suyo es enterismo, es inteligencia, es crítica, es emotiva y es una bomba. Alfonso Sánchez consigue crear una cinta muy diferente a El mundo es nuestro pero que mantiene su estilo y su sello. Una cinta que ha tardado mucho en llegar, pero la espera a merecido la pena. Esperemos que haya una tercera entrega, porque ya hecha dos, vayamos a por la trilogía. Porque cuando hay ilusión por sacar algo adelante se nota y, El mundo es suyo, es la ilusión por bandera. Ojalá más películas así. Ojalá más cineastas que se arriesguen. El mundo era nuestros, es suyo, pero lo que de verdad pasas es que es de ellos.

Lo mejor: La forma en que son capaces de criticar todo de manera tan inteligente.

Lo peor: Que no se le de la oportunidad que merece.

Puntuación: 8/10

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