El día de la revelación: En honor a “La Verdad”

Recientemente La Casa Blanca ha anunciado que va a desclasificar los “expedientes X”, donde podremos conocer si hay vida más allá de nuestras fronteras. El Rey Midas de Hollywood, Steven Spielberg (Los Fabelman), se adelanta a esta cortina de humo de la administración Trump con El día de la revelación, un thriller de ciencia ficción con tintes dramáticos pero con alma de blockbuster veraniego. El día de la revelación es un buen producto pero ni de lejos la obra maestra que nos tratan de vender, ni la mejor obra del maestro (que pronto olvidamos su versión de West Side Story). Lo que sí está claro es que viene con intención de reventar las taquillas de todo el mundo y para ello el director de El diablo sobre ruedas se ha rodeado de sus mejores colaboradores y un impecable reparto encabezado por Emily Blunt (El diablo viste de Prada 2) reclamando una nueva nominación en los próximos premios Oscar.

Josh O'Connor en El día de la revelación

Josh O’Connor en El día de la revelación

Un tipo extraño es hostigado por un organismo del gobierno centrado en temas que no quieren sean revelados. Una periodista de un televisión de Kansas City empieza a tener sucesos extraños y hablar raro. Las historias de ambos personajes se cruzan dando lugar a una persecución implacable. No necesitan conocer más del argumento para disfrutar de esta idea original de Spielberg escrita por uno de sus hombres de confianza, David Koepp (Jurassic World: El renacer). El guión mezcla aventura con intriga, drama con momentos divertidos, fe y religión con fenómenos anómalos no identificados. Es decir, es un guión muy completo, que apenas da tregua al espectador y donde la información se dosifica estupendamente. Quizá no sea lo mejor de Koepp pero sí que es muy solvente. Ciertos pasajes recuerdan a Starman: El hombre de las estrellas del otro maestro, John Carpenter, y su secuela en forma de serie de televisión con el mítico Robert Hays (Aterriza como puedas). Sin duda una historia de ciencia ficción muy en sintonía con las primeras películas de Steven (Encuentros en la tercera fase y E.T. El extraterrestre).

Spielberg ya no tiene que demostrar nada pero aún así El día de la revelación vuelve a ser otra masterclass de este genio. Desde su primer plano subjetivo en el que un luchador de lucha libre golpea la cámara (claramente anunciando que esta historia nos va a golpear muy fuerte) hasta ese final donde la información se da a través de múltiples pantallas, sin olvidarnos del momento tren (puro Indiana Jones) o el imprescindible plano secuencia (Blunt llegando a su puesto de trabajo), todo es una lección de cine impagable. Como punto negativo encontramos una licencia que se toma en los últimos minutos de cinta. Una decisión arriesgada que el estudio le permite porque es él, pero de cara al espectador puede resultar algo recargada.

Emily Blunt en El día de la revelación

Emily Blunt en El día de la revelación

Apuntar que es la primera cinta donde ya no está Michael Kahn (Mi amigo el gigante) acreditado como el montador principal, dando ya la alternativa a su alumna aventajada Sarah Broshar (Blancanieves (2025)), con la que ha montado las cuatro últimas de Steven.Mención especial, y posible nueva nominación al Oscar, para la partitura del longevo (tiene 94 años) John Williams (Indiana Jones y el dial del destino), quien al igual que la propia película, navega por diferentes estilos musicales. Mención especial para los temas de intriga y misterio, y por la pieza que acompaña a la persecución del tren, puro sonido de aventuras.

Blunt es otro de los grandes valores de El día de la revelación. La actriz inglesa, al margen de hablar varios idiomas en la cinta sin que notemos que los ha aprendido para las secuencias, es capaz de hacernos participe de la historia a través de su mirada, sus cambios de humor, su momento en el tren, ese final… imprescindible al igual que sus compañeros de reparto, que si bien no llegan a esas cotas majestuosas están bastante en sintonía. Colin Firth (Bridget Jones: Loca por él) impecable como ese villano a la fuerza, las secuencias en las que “se conecta” dan miedo y cuando baja guardia resultan muy emocionantes. Josh O’Connor (Puñales por la espalda: De entre los muertos) resulta conmovedor como héroe por sorpresa y Colman Domingo (Michael) esta correcto en su papel de “guía” en esta aventura. Hay que destacar la presencia de la ascendente Eve Hewson (Jay Kelly), que es capaz de robar varios momentos a O’Connor en todas las escenas que comparten juntos.

Colin Firth en El día de la revelación

Colin Firth en El día de la revelación

En resumen, El día de la revelación es un blockbuster con pedigrí. No es la segunda venida de Cristo (hay mucho de esto en la propia cinta) como muchos vaticinan, pero si una buena película con cierto aroma al Spielberg que más suele gustar al publico más mainstream. En algunos películas ya han jugado con la bromo de que si Spielberg es un extraterrestre, y esta cinta deja más que nunca en evidencia su pasión por la vida fuera de nuestras fronteras. Y por supuesto hay que apuntar que aunque no se haya dicho todavía es una continuación espiritual de Encuentros en la tercera fase, en lo que a muchos temas se refieren.

Lo mejor: Emily Blunt, la dirección de Spielberg, y la partitura de Williams.

Lo peor: Los dos último minutos de película.

Puntuación: 8/10

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