El contable: Autismo mortal IV

En Hollywood hay una moda repentina de hacer todo sofisticado. Tras Christopher Nolan y su trilogía de El Caballero oscuro, cualquier película de superhéroes debe ser compleja y enrevesada. Parece ser que ahora disfrutar de un entretenimiento sin más debe estar mal visto. Esto es lo que ocurre con El contable, la típica cinta de acción que hace un par de décadas hubiera sido un pasatiempo de tiros y golpes, y que ahora le han añadido una trama un tanto sofisticada (y confusa) para hacernos pensar, cuando no es necesario. Dirige Gavin O’Connor (La venganza de Jane) uno de esos directores que parecía ofrecer mucho al principio de su carrera, pero que ahora es un poco “bluff”. Para sorpresa de todos, Ben Affleck (Escuadrón Suicida) es lo mejor de este desorden con tintes de acción.

Anna Kendrick y Ben Affleck en El contable

Anna Kendrick y Ben Affleck en El contable

Un aparente contable lleva una doble vida como mercenario justiciero. Para rematar, el pobre “chupatintas” tiene un extraño autismo que aprendió a controlar con un entrenamiento militar que le enseñó su padre. El increíble cerebrito se ve enfrascado en una trama donde se junta una empresa de informática, el gobierno, una chica mona, y una banda de paramilitares dirigida por un enigmático personaje. Este es el innecesario coctel que ofrece El contable. Innecesario pues la cinta en el fondo no deja de ser un producto cercano a la serie B, que recuerda a las cintas de la Cannon Films protagonizadas por Chuck Norris (Código de silencio) o Charles Bronson (El guardaespaldas de la primera dama). Y es que el guión de Bill Dubuque (El juez) va de complejo y sofisticado cuando en el fondo lo que esta contando es una típica historia de acción.

“Lo tuyo es muy fuerte” le dice llegando al final de la cinta un personaje a Ben Affleck, y eso el que le podemos decir nosotros al director de El contable. Gavin O’Connor, quien parecía un director que se iba a comer el mundo, resulta ser bastante lineal. Ha puesto el piloto automático, y si bien la cinta no esta mal rodada, le falta garra. Tiene escenas de acción donde se podía haber lucido algo más y se quedan en momentos anecdóticos. Quizá la más interesante de todos es aquella donde Affleck va al rescate de Anna Kendrick (Mike y Dave buscan rollo serio).

Jon Bernthal y John Lithgow en El contable

Jon Bernthal y John Lithgow en El contable

Como ya he repetido hasta la saciedad, Warner Bros. esta convirtiendo a Affleck en el nuevo Clint Eastwood (El francotirador), y esta intentado que no abandone el estudio de ninguna de las maneras, de ahí que le este ofreciendo papeles donde encaja como un guante, como ocurre con este de contable. El actor ganador de un Oscar esta impecable, como nunca le hemos visto antes, quizá puede ser que este personaje se asemeje mucho a su manera de ser. También ocurre que el resto del reparto esta en poca sintonía con la cinta. Kendrick esta muy sosa, y su personaje se puede borrar de la trama y no ocurre nada (y más después de ese epílogo). J.K. Simmons (Terminator: Génesis) tiene su propia historia, que podría pasar como otra película diferente, pero él esta de paso por la cinta. Parece como si estuviera obligado. Ese momento relatando un flashback con los pies encima de una mesa, es impagable. De los breves papeles de grandes actores como John Lithgow (Interstellar) y Jeffrey Tambor (The D Train) hablamos otro día. Y del “pelazo” de Jon Bernthal (Sicario) también.

En resumen, El contable es una cinta que sin la paja que se le ha añadido podría haber funcionado estupendamente. Es un producto que si se lo hubieran tomado más como Objetivo: La Casa Blanca o su secuela, hubiera sido un entretenimiento maravilloso. Pero de esta manera puede llegar a saturar sin ninguna necesidad.

Lo mejor: Ben Affleck.

Lo peor: Hay un exceso de argumento y personajes injustificable para lo que se quiere contar.

Puntuación: 3/10

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