Cuerpo de élite: España está a salvo

Cuerpo de élite se ríe en todo momento de lo que ha ocurrido en España en los últimos años y les da otra vuelta. Así, cuando la película arranca parodiando el problema de Esperanza Aguirre en Madrid, relacionado con un carril bus, ya sabes por dónde va a ir todo el metraje. Quizás haya gags mejor elaborados que otros, quizás haya un humor un poco “cuñado” detrás, pero lo que nadie le quita a la cinta es lo divertida que es. Quizás si dejamos de lado un poco ese humor, políticamente incorrecto, y nos centramos en la cinta en sí, la cosa mejora mucho. Cuerpo de élite puede convertirse, fácilmente, en la comedia española del año y sin ningún oponente a ello.

Miki Esparbé, María León y Jordi Sánchez en Cuerpo de élite

Miki Esparbé, María León y Jordi Sánchez en Cuerpo de élite

Cierto es, que, aunque el humor sea un poco pasado ya de años, hace gracia. La primera vez sobretodo, pero cuando se repite más de una vez pierde la sorpresa y, por consiguiente, la gracia. Pero Cuerpo de élite tiene ese toque sincero con el espectador, no engaña a nadie con lo que va a ver. Un grupo de miembros del orden: Un policía de movilidad, una guardia civil, un legionario, un mosso d’Escuadra y un Ertzaintza tienen que conseguir desmantelar a una organización que planea detonar una bomba y cambiar España. Sí, volvemos al humor sobre regionalismo. Pero no como en Ocho apellidos vascos, aquí no sacan a la luz todos los tópicos de esos regionalismos, sacan sólo algunos. Y por poner un ejemplo, María León (Rey gitano) es la guardia civil que, al llegar al cuartel de entrenamiento, coloca cerca de ocho vírgenes en su mesilla de noche para darla suerte. Clara referencia a la creencia en Dios que se tiene en el sur de España.

Pero todos tienen su propia personalidad y su propio carisma. Además, la química que existe entre ellos es enorme haciendo que todo fluya con normalidad y no desentone nada. Si dejamos de lado ese humor tan irreverente nos reiremos con que un latinoamericano sea un legionario patriótico, que un catalán sea agente de movilidad en Madrid o que un personaje de la cinta se llame igual que el crítico más conocido de este país. Joaquín Mazón (Allí abajo) consigue aunar estupendamente la comedia con la acción, siendo esta última lo mejor de la cinta. Además, tiene momentos para la diversión y la risa pura como la entrada de nuestros protagonistas en una casa cuartel de un ex etarra. De risa y aplauso. Y también es de aplauso la banda sonora, con canciones de ayer y hoy elegidas de manera magistral.

Carlos Areces y Joaquín Reyes en Cuerpo de élite

Carlos Areces y Joaquín Reyes en Cuerpo de élite

En cuanto a los actores, todos están sembrados. Quizás Juan Carlos Aduviri (Y también la lluvia) sea el que más desenfadado esté. Miki Esparbé (El rey tuerto) y María León son una de las parejas más divertidas de los últimos años, ofreciéndonos una infinidad de grandes secuencias. Jordi Sánchez (Ahora o nunca) y Andoni Agirregomezkorta (Dos a la carta) están algo más desaprovechados, pero tiene también sus pequeños momentos. Carlos Areces (Mi gran noche) y Joaquín Reyes (Tres bodas de más) son una pareja realmente bien compenetrada y que harán las delicias de todos, pues tienen frases para la posteridad.

Cuerpo de élite tiene momentos realmente memorables, como son todas las parodias que hace de las películas de espías más clásicas. También incluso se ríe un poco de alguna más reciente, como puede ser Guardianes de la galaxia (en tema superhéroe) y de muchas otras como Misión: Imposible. Cuerpo de élite no hace más que entretener en sus noventa minutos de película y lo hace con risas y mucha acción. No será revolucionaria, pero entretiene como pocas.

Lo mejor: El elenco y las escenas de acción.

Lo peor: El humor, un poco “cuñado”

Puntuación: 6/10

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