Coherence: Cometas en el cielo

Las películas que te hacen pensar y te descolocan en la butaca,  me vuelven loco. Empezando con esa premisa ya os podéis imaginar lo que me ha parecido Coherence, el debut de James Ward Byrkit, guionista de Rango. Y es que Coherence va a la misma velocidad que el cometa que surca los cielos y hace que todo lo que parecía normal acabe siendo un puzzle donde al final las piezas no sabes muy bien si están encajadas del todo o hay alguna que se ha quedado por el camino. Coherence es de esas películas que no esperas y se convierten en la sorpresa de la temporada.

Emily Baldoni y Nicholas Brendon en Coherence

Emily Baldoni y Nicholas Brendon en Coherence

Coherence va sobre un grupo de amigos que se reúnen una noche para cenar juntos y contar anécdotas. Una de ellas es que hace muchos años un cometa que surco los cielos, como el de esa noche, hizo que todo un pueblo se volviera loco. Es entonces cuando todo lo que parecía normal acaba convirtiéndose en una pesadilla para los amigos que no saben si los que eran sus amigos son en realidad sus amigos.

Coherence comienza de manera pausada pero rápida, es decir, se toma su tiempo en presentarte a los personajes pero a la vez se mete de lleno en la acción de lo que quiere contarnos y cuando crees que conoces a uno de los personajes, va y pega un giro de 360º ¿Por qué? No hay una respuesta lógica, y si la hubiera Coherence hubiera dejado de ser una película diferente desde el minuto uno. Es diferente porque sabe jugar muy bien con las cartas que tiene, no se saca ases extraños del bolsillo y todos los personajes están en constante evolución. No hay ni un solo personaje que se estanque, todos tienen su momento y su presencia es importante.

A parte de todo esto Coherence sabe muy bien crear la tensión necesaria con sólo un escenario, que es la casa donde van a cenar todos. Todo ocurre en esa casa. Bueno, también en las zonas exteriores de la casa, pero ves poco más de lo que sucede en ese barrio. Sólo la casa y los personajes, junto con todas las acciones que toman o dejan de tomar. Todo ese conjunto hace que no puedas despegar los ojos de la pantalla del cine en ningún momento. Es más, si quitas la vista un segundo, te puedes perder algo importante. Y es que todo esto lo hace genial el guión del propio director. Nada está hecho al azar, todo tiene su razón de ser. Es por eso que Coherence tiene tanta coherencia (valga la redundancia) en toda su incoherencia. Y es por eso que saldrás de la sala de cine con gesto de querer entender todo y ponerte a discutirlos con tus amigos.

Emily Baldoni en Coherence

Emily Baldoni en Coherence

En cuanto a los actores todos destacan sobre manera. Ninguno se puede decir que este mal, todos consiguen meterte en la cabeza la duda de si de verdad son ellos o el cometa está haciendo algo que pueda volverlos locos.

En definitiva, Coherence es una de las mejores películas que van a pasar por la cartelera este 2014, un año bastante escaso de películas a los que atribuir estos adjetivos. Si entráis en el juego que propone y sois de los que os gustan que el cine os haga pensar esta es vuestra película. Es una cinta altamente recomendable.

Lo mejor: El juego que propone el director y como se desarrolla la historia.

Lo peor: Que los espectadores no quieran entrar en el juego de pensar que es lo que está pasando.

Puntuación: 8/10

Ficha artística y técnica

USA. Dirección: James Ward Byrkit. Interpretes: Emily Foxler (Em), Maury Sterling (Kevin), Nicholas Brendon (Mike), Lorene Scafaria (Lee), Elizabeth Gracen (Beth), Hugo Armstrong (Hugh), Alex Manugian (Amir), Lauren Maher (Laurie). Guion: James Ward Byrkit; basado en un argumento de James Ward Byrkit y Alex Manugian. Producción: Lene Bausager. Música: Kristin Øhrn Dyrud. Fotografía: Nic Sadler y Arlene Muller. Montaje: Lance Pereira.

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