Caminando entre dinosaurios: Flojo aunque bonito experimento

¿Qué niño no ha jugado con dinosaurios? Por eso son criaturas recurrentes que cada cierto tiempo protagonizan alguna serie o película, porque nunca pasarán de moda entre los más pequeños. Caminando entre dinosaurios es el último intento de explotar esa vía narrativo, y es un experimento peculiar por varias razones. Coge su título, incluso parte de su enfoque, de la conocida serie documental que arranca en 1999 para hacer algo que, efectivamente, se coloca a medio camino entre el cine, el especial televisivo y el documental. De lo primero surge la historia, de lo segundo la introducción con Karl Urban (Dredd) dando vida a un paleontólogo que enseña la importancia de los dinosaurios a sus dos sobrinos y de lo tercero el enfoque realista de sus imágenes y la continua información sobre las especies que aparecen.

Alex y Patch en Caminando entre dinosaurios

Alex y Patch en Caminando entre dinosaurios

La factura visual es, efectivamente, lo que permite que la película pueda ser considerada como tal. Son bellísimas imágenes de un mundo prehistórico, bien animadas por ordenador, y sus protagonistas encajan francamente bien aunque con una salvedad importante. La decisión de dar voz a los dinosaurios, humanizados de esa forma como en tantas otras películas de este corte, choca con la de que sus voces no se trasladen a los movimientos de la boca. Los dinosaurios hablan, pero de una forma en la que es muy fácil salirse de la propuesta de la película. Choca esta elección, sobre todo teniendo en cuenta que en su versión original la película cuenta con voces conocidas como las de Justin Long (Movie 43) o John Leguizamo (El consejero). Sólo puede entenderse precisamente para abaratar los costes de la animación y que el trabajo sea menor.

Patch y Juniper en Caminando entre dinosaurios

Patch y Juniper en Caminando entre dinosaurios

También es algo sorprendente la elección de la especie de dinosaurio que protagoniza la película, porque el paquirrinosaurio no es precisamente el más conocido o el que más pueda ilusionar a los niños que acudan a ver la película. En la búsqueda de un animal que pudiera parecer amable y a la vez poderoso, los responsables de la película dieron con éste, y lo cierto es que, salvando las posibles bromas que entre el público español pueda sugerir su nombre por su parecido con cierto personaje de la crónica rosa, es de lo que mejor funciona en el filme. Lo demás se antoja demasiado parecido a otras tantas películas que buscan el favor del público infantil y también a su referente más claro, el Dinosaurio que estrenó Disney en el año 2000.

Aceptando la propuesta, lo mejor para disfrutarla es deleitarse con las imágenes de Caminando entre dinosaurios, incluso con un 3D que apenas encuentra justificación en unos pocos planos (aquellos en los que aparecen diferentes animales volando en solitario). La historia sí puede enganchar a los más pequeños, pero para los adultos se antoja todo demasiado flojo y previsible.

Puntuación: 4/10

Ficha artística y técnica

Reino Unido, USA y Australia. Título original: Walking with dinosaurs 3D. Dirección: Barry Cook y Neil Nightingale. Doblaje original: Justin Long (Patch), John Leguizamo (Alex), Karl Urban (Tio Zack), Tiya Sircar (Juniper). Guion: John Collee. Producción: Mike Devlin, Amanda Hill, Luke Hetherington y Deepak Nayar. Música: David Hirschfelder. Fotografía: John Brooks. Montaje: John Carnochan.

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