Adam resucitado: La locura como única forma de escape

Adam (Jeff Godblum, (La mosca)) es un cómico judío que trabaja en los escenarios de Berlín antes de ser recluido en un campo de concentración nazi. Allí sigue haciendo uso de sus habilidades entreteniendo al resto de reclusos antes de ser gaseados…él consigue escapar tras un acuerdo con el mando al que sirve, protagonizado por Willem Dafoe (Spiderman), y es internado en un hospital psiquiátrico en el que tratan a supervivientes del nazismo. Pero él es un paciente un tanto diferente…

Jeff Godblum en Adam resucitado

Jeff Godblum en Adam resucitado

Paul Schrader (El beso de la pantera) nos presenta una visión de la ya conocida historia que perpetraron los nazis contra los judíos que se aparta un poco de lo tantas veces visto, pero no lo suficiente. Si en el cine español las películas ambientadas en la Guerra Civil han llegado a hastiarnos un poco, a nivel global sucede algo parecido con la Segunda Guerra Mundial; todos recordamos La lista de Schindler o El pianista, todas tratando el tema de manera pretendidamente realista. Aquí nos encontramos con un intento de hacer algo más estridente, introduciendo a un personaje un tanto diferente, más alocado, también menos creíble, que no obstante, es lo más interesante de la historia. Los primerísimos planos y otros momentos en que participamos de la locura, real o fingida, que sufre el personaje interpretado por Godblum, son realmente interesantes, pero lo que le rodea no está a la altura. Los flashbacks que se nos van presentando casi aleatoriamente a lo largo de la trama, nos muestran un pasado de Adam en blanco y negro que contrasta demasiado con el hospital psiquiátrico (nuevo campo de concentración), blanco y pulcro, en el que tienen nuevamente retenido al personaje, y comparando ambas visiones, ambos ambientes, el peso de este escenario blanco es mucho mayor. Lo único que puede equilibrar la balanza entre un lugar y otro, entre un tiempo y otro, es el papel que realiza Willem Dafoe, que aporta su rostro a un oficial de las SS y tiene un bonito “duelo” interpretativo con Godblum. El ambiente del psiquiátrico es limpio, libre de cualquier infección, frío; todos están allí para ayudarle, a él y a sus traumados compañeros…pero no deja de ser una cárcel más, en la que es estudiado, vigilado, y donde esperan obtener algo de él. En definitiva, un lugar con algunos aspectos comunes con el campo de trabajo donde tocaba el violín para amenizar los terribles trabajos del resto de concentrados, entre los que debían estar sus familiares aunque él no lo supiera. A priori, podría llamar más la atención este ambiente tan hostil y duro, lleno de personajes, sufrientes por un lado, y carentes de toda humanidad por otro. Sin embargo, lo único que hace el director es ofrecernos imágenes en blanco y negro…no es poco, pero no es suficiente, sobre todo si tenemos en cuenta que la fotografía, encuadres y color, son mucho más trabajados y personales en las escenas del hospital, y que la intención de introducir escenas salteadas del pasado del protagonista no parece responder a ninguna intención compleja, más bien funcionan como pequeños fragmentos sin orden aparente que el director nos muestra porque no parece confiar en nuestra capacidad como espectador, y teme que no entendamos algo.

Willem Dafoe en Adam resucitado

Willem Dafoe en Adam resucitado

Todo parece un poco alocado y descontrolado en esta película; desde su ya comentada estructura, hasta su protagonista. Jeff Godblum lleva todo el peso de la obra, y la verdad es que lo hace de maravilla, en especial en aquellos momentos de sufrimiento y paranoia, y no tanto en los de comediante; el problema aquí no es suyo, sino del personaje, que a veces está diseñado como un Charlot fuera de contexto que acaba produciendo algo de vergüenza ajena en algunas secuencias de supuesto drama. También encuentro demasiado explícitas algunas metáforas, perdiendo la película la sutileza que pide a gritos, poco hay a interpretar o escudriñar, las comparaciones nos las da el director demasiado en bandeja. Este aparente descontrol no tendría por qué ser algo negativo, pero lo es en el momento en que no parece responder a ningún propósito trabajado, no tiene coherencia visual ni deja un film redondeado y bien acabado. A los dos actores citados, se une una Ayelet Zurer (Ángeles y demonios) que cumple muy bien en su papel de enfermera/amante de Adam; es un personaje que seguramente debería estar recibiendo tratamiento en el hospital  en vez de trabajar en él, pero pocos saben de sus desmanes, aunque alguno lo intuya…Es suficientemente atractiva como para que comprendamos la situación, pero no tanto como para que la consideremos inverosímil del todo, como sí puede parecer el niño/perro al que Adam intenta salvar en un acto de comprensión hacia quien sufre algo parecido a lo que él sufrió en el pasado; demasiado protagonismo y minutos en pantalla de este personaje que queda demasiado fuera de lugar, una vez más demasiado evidente, y que resta seriedad y delicadeza a una historia que de por sí ya necesita especial cuidado para no caer en tópicos y redundancias.

En definitiva, Adam resucitado es una película con algunas buenas ideas, en especial contar con Godblum, un actor extrañamente desaprovechado, en el papel protagonista, algunas buenas reflexiones, como las que nos hace ver Adam con su locura, a veces real, a veces no, o la comparación insinuada entre un campo de concentración y un “manicomio”, pero que cae en errores que impiden considerarla como algo realmente serio, un caos sin intención, que transmite las ganas de hacer algo diferente partiendo de puntos sobradamente conocidos, pero que no tiene la fuerza deseada, que no termina de cerrarse y que carece de un estilo propio definido.

Lo mejor: La actuación de Godblum; no se entiende muy bien que este hombre no aparezca más por las carteleras. La ambientación y la fotografía de los distintos ambientes, aunque no casen bien entre sí, están cuidadas.

Lo peor: La sensación de poca unidad que deja la película. Algunos momentos de drama provocan sonrisas. Algunas metáforas son demasiado evidentes, y tiran por tierra gran parte del trabajo.

Puntuación: 5/10

Ficha artística y técnica

USA, Alemania e Israel. Título original: Adam resurrected. Dirección: Paul Schrader. Interpretes: Jeff Goldblum (Adam Stein), Willem Dafoe (comandante Klein), Derek Jacobi (Dr. Nathan Gross), Ayelet Zurer (Gina), Hana Laszlo (Rachel), Joachim Król (Abe), Tudor Rapiteanu (David), Juliane Köhler (Ruth). Guión: Noah Stollman; basado en la novela de Yoram Kaniuk. Producción: Ehud Bleiberg y Werner Wirsing. Música: Gabriel Yared. Fotografía: Sebastian Edschmid. Montaje: Sandy Saffeels. Diseño de producción: Alexander Manasse. Vestuario: Inbal Shuki.

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